La encarnación hoy

  •    Diciembre 15 de 2017
  •    Enrique A. Gutiérrez T., S.J.

A la luz del Evangelio para el domingo 17 de diciembre del presente año, el P. Enrique A. Gutiérrez T., S.J. dice que estamos a una semana de la celebración de la Navidad, hecho que comienza en la Encarnación, que muestra lo que es “el amor de Dios hecho obras y lo que significa nuestro compromiso de permitir que Dios nazca en el corazón de cada uno de nosotros de tal manera que vivamos la encarnación de Dios en la vida de cada uno.”


Hay una parte en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio que siempre me ha impactado. Es la contemplación de la encarnación. Allí se encuentra el sentido de lo que es para la humanidad el hecho de un Dios que se hace hombre, se hace niño y nace en Belén de Judá. Dice el texto que la Trinidad Santísima contempla la faz de la tierra, ve la diversidad de pueblos, razas y condiciones, analiza las diversas situaciones y al considerar la confusión reinante, “deciden hacer redención del género humano” y es la segunda persona, el Verbo, quien se encarna, se hace uno de nosotros, igual en todo, excepto en el pecado.

Un mundo necesitado de redención, un mundo en el cual Dios se hace hombre, es el mundo que a todos nos ha correspondido vivir. Es el mundo en el cual podemos reconocer que Dios, como lo dice el profeta Isaías, es el Dios con nosotros, el Dios que se siente profundamente identificado y comprometido con la historia de la humanidad y la reconoce como necesitada de salvación.

Las condiciones actuales de muchos hombres y mujeres nos hablan de esas situaciones límite en las cuales nos sentimos alejados, desamparados de Dios y necesitados del amor de los demás, de su solidaridad y comprensión para salir adelante. El panorama no está demasiado alejado de aquel que vivía el pueblo de Israel en la época de Jesús. Una invasión extranjera se había apoderado de la tierra de este pueblo, los desplazados y desterrados aparecían con frecuencia, el fenómeno de la violencia se daba de diversas maneras. En ese mundo así Dios entra en la historia de la humanidad, para mostrar solidaridad e identidad.

Estamos a una semana de la celebración de la Navidad, hecho que comienza en la Encarnación, que muestra lo que es el amor de Dios hecho obras y lo que significa nuestro compromiso de permitir que Dios nazca en el corazón de cada uno de nosotros de tal manera que vivamos la encarnación de Dios en la vida de cada uno.
Te has preguntado ¿cómo te encuentras interiormente para recibir al Dios hecho hombre en el Niño de Belén? ¿Has pensado en lo que puedes hacer para que Navidad sea también la fiesta de todas las personas que están a tu alrededor y entran en contacto contigo?

Ese encarnarse Dios en lo que somos, es algo que se ha dado, se da y se seguirá dando en la historia de la humanidad. Lo importante es que le demos un verdadero sentido a lo que hacemos en el campo de la personal, para que cambiando lo que hay en nuestro interior, podamos lograr hacer realidad eso que Jesús ha infundido en nuestros corazones, que El está siempre con nosotros.

Haz una pausa en el camino de la vida, revisa cómo están tus relaciones con los demás, empezando por las personas de casa, descubre en qué aspectos debes mejorar, pon por obra eso que ahora ves que debes hacer. No esperes a que no haya tiempo para hacer lo que deberías empezar desde ahora. Eso es encarnación vivida.