Documento relacionado

La Comisión de la Verdad como bien público

10 ideas principales para entender la importancia y los alcances que tiene la Comisión de la Verdad como bien público de los colombianos y colombianas.

↓ Descargar

 

 

La Comisión de la Verdad como bien público

Luis Guillermo Guerrero, director del Cinep/Programa por la Paz comparte 10 ideas principales para entender la importancia y los alcances que tiene la Comisión de la Verdad como bien público de los colombianos y colombianas. Este decálogo hizo parte de su intervención en el evento "De común Acuerdo" y fue publicado en el semanario de la organización Viva la Ciudadanía.


La Comisión de la Verdad como bien público

La Comisión como bien público es, desde su constitución y ejercicio, una medida esencialmente reparadora para la sociedad colombiana. Pero para que sea profundamente eficaz debe esforzarse por llegar a recoger esa verdad comprensiva de sentido que debe ser incluyente, sanadora, una verdad que nos saque a todos de nuestro lugar de comodidad o de satisfacción de la venganza.

1. La Comisión de la Verdad es un instrumento para construir la verdad y no para pugnar o guerrear cuál verdad le gana a otra verdad.

2. Es un órgano de carácter extra-judicial, que se ha creado históricamente en procesos de transición (de dictaduras a la democracia y de conflictos armados a la paz) para esclarecer qué fue lo que pasó en esa sociedad violenta y qué llevó a usar patrones de violencia para la tramitación de los conflictos. Por eso la Comisión no es un mecanismo para administrar justicia sino para contribuir a la construcción de una verdad compleja.

3. La Comisión se desarrolla en un momento o tiempo especial. Un tiempo donde la sociedad debe aprovechar para transparentarse, para sincerarse, para decirse con honestidad lo que nos pasó. Todos tenemos que aportar nuestros dolores, pero también nuestras acciones violentas. Y todo esto para logras lo que es el objetivo final de una Comisión de Verdad: reconocer y reparar los derechos que le fueron vulnerados y violentados a las víctimas. Víctimas generadas por todos los actores promotores de violencia. Víctimas de todos los lados.

4. La Comisión, como bien público de la sociedad, tiene el mandato de esclarecer y promover la búsqueda de quienes promovieron, cooperaron y ejecutaron las prácticas que constituyen graves violaciones a los derechos humanos y graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario (DIH) en el contexto o con ocasión del conflicto. Es decir, la Comisión debe entregar una comprensión profunda de este contexto. Una comprensión que llene de sentido y haga conciencia del impacto humano y social del conflicto en esta sociedad colombiana, con su diversidad de actores, etnias, géneros, generaciones, territorios, épocas y contextos vividos durante el conflicto.

5. No solo se debe esclarecer la responsabilidad personal o subjetiva, la justicia especial para paz (JEP) la debe aportar; la Comisión de la Verdad debe esclarecer las responsabilidades colectivas del Estado, de los sectores y poderes políticos, empresariales y de la economía transnacional, de las organizaciones armadas guerrilleras y paramilitares, de los actores de sociedad civil que auspiciaron o apoyaron la violencia y, por tanto, la violación de los derechos humanos y del DIH en medio del conflicto que no solo fue armado sino que fue y aún es eminentemente social, político y económico.

6. La Comisión debe tener una alta capacidad de escucha y de síntesis compresiva, para llegar a captar la profundidad del impacto humano y social del conflicto en la sociedad colombiana. Se busca una verdad humana de sentido no una verdad jurídica de la culpa para ejercer un castigo punitivo sobre el victimario y resarcir o reparar a la víctima. La Comisión busca comprender y hacer comprender por mediaciones pedagógicas y públicas, el impacto destructivo que tuvo la resolución violenta sobre los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, así como las formas diferenciadas en las que el conflicto afectó a las mujeres, a los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos mayores, a las personas en situación de discapacidad, a los pueblos indígenas, a las comunidades campesinas, a las poblaciones afrocolombianas, negras, palenqueras y raizales, a la comunidad room, a la población LGBTI, a las personas desplazadas y exiliadas, a los/as defensores/as de derechos humanos, sindicalistas, a los políticos y sus movimientos, a los periodistas, agricultores, a las ONG, a los ganaderos/as, comerciantes y empresarios/as, a los integrantes de las fuerzas armadas en su calidad de combatientes, entre muchos otros.

7. La Comisión de la verdad como bien público tiene grandes retos, pero hay dos que quiero resaltar: el primero, construir confianza entre ella y la diversidad de actores con sus intereses. Pero igualmente ayudar a tejer interlocución y niveles de confianza entre actores contrarios. Y esta confianza se basa en la trasparencia y en la escucha respetuosa del dolor y de los límites del otro. Porque detrás de un dolor hay un ser humano violentado, y de detrás de un ser humano violentado hay una acción y lucha política y algún derecho vulnerado. Un segundo reto es ser y servir de puente entre los diversos actores, pero especialmente entre los más contrarios. La comisión debe tener posición, debe estar al lado de la transparencia, del reconocimiento de las víctimas, y como dice Francisco de Roux, S.J., “no es una Comisión contra nadie, es por las víctimas. Es una Comisión que quiere, a través de las heridas, alcanzar una movilización hacia la compasión, qué fue lo que nos aconteció en el país; ¿por qué nos vimos metidos con tantos sufrimientos y cómo podemos salir juntos?”. A la Comisión la tenemos que acompañar, la tenemos que rodear pero no la debemos ahogar o tratar de cooptar; se le debe cuidar su autonomía.

8. La Comisión como bien público es, desde su constitución y ejercicio, una medida esencialmente reparadora para la sociedad colombiana. Pero para que sea profundamente eficaz debe esforzarse por llegar a recoger esa verdad comprensiva de sentido que debe ser incluyente, sanadora, una verdad que nos saque a todos de nuestro lugar de comodidad o de satisfacción de la venganza. Una verdad que nos coloque en el campo de una reconciliación que pase por la justicia y obre para que como sociedad construyamos la equidad, el respeto a la diferencia y la participación democrática, sin usar la violencia para tramitar los conflictos.

9. La Comisión de la verdad nos debe colocar retos, proyecciones, rutas para hacer un gran trabajo de pedagogía social, para tramitar nuestros conflictos por la vía de diálogo social, de la conversación incluyente entre diferentes y de la ampliación de la democracia. Para transformar ese dicho de nuestros abuelos que rezaba: “la justicia es para los de ruana” y transformar por otro refrán: “la justica es para todos”. O, para pasar del otro dicho popular que decía: “El vivo vive del bobo” para decir ahora: aquí no hay vivos ni bobos, aquí hay ciudadanos con derechos reconocidos y respetados.

10. La comisión enfrentará sin duda a un sector opositor cuyo fin será no dejar reconstruir una Verdad incluyente y transparente. Porque si hay algo que han buscado algunos sectores de la sociedad colombiana que han hegemonizado el poder político y económico, es esconder, capturar y desaparecer esa verdad. Por eso se apoya la guerra y la violencia como mediación para tramitar los conflictos, porque en una guerra, en un conflicto, la primera víctima es la verdad. Los intereses que se juegan son poderosos y sentirse transparentados, desnudos, y afrontar la responsabilidad de haber roto o deformado la verdad y haber generado las consecuencias y efectos negativos de la violencia no es fácil. En este reto de construir la verdad transformadora de una sociedad la Comisión tendrá que emplearse a fondo, porque construir esta verdad es quizá el mayor bien público que tendremos los colombianos para transformar el conflicto social que estamos empezando a cambiar.

Edición 577 – Semana del 23 de febrero al 1 de marzo de 2018

Para obtener la versión en PDF del escrito "la Comisión de la Verdad como bien público", haga clic en Descargar en el documento relacionado.