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Persistamos en la búsqueda de la Paz para Colombia

"El P. Carlos Eduardo Correa, S.J. nos invita para que en todas las Comunidades y Obras Apostólicas continuemos discerniendo la mejor forma de contribuir a la construcción de la paz en Colombia. "

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Persistamos en la búsqueda de la Paz para Colombia

"El P. Carlos E. Correa, S.J. nos dice que la polarización política en nuestro país puede terminar enredando la búsqueda de la paz que tanto hemos anhelado y por la que durante muchos años hemos hecho grandes esfuerzos. Precisa que gane quien gane las próximas elecciones Presidenciales, es necesario que sigamos persistiendo en trabajar por alcanzarla. Y nos invita para que en todas las Comunidades y Obras Apostólicas “continuemos discerniendo la mejor forma de contribuir a la construcción de la paz en Colombia.” "


"La polarización política en nuestro país puede terminar enredando la búsqueda de la paz que tanto hemos anhelado y por la que durante muchos años hemos hecho grandes esfuerzos. Gane quien gane las próximas elecciones Presidenciales, es necesario que sigamos persistiendo en trabajar por alcanzar la paz para Colombia; una paz que nos permita no sólo dejar la violencia fratricida, como forma de resolver los conflictos entre los colombianos, sino que nos lleve a proponer alternativas concretas de vida digna y de bien común para todos los que habitamos este hermoso país.

El Papa Francisco, en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, expresa con mucha fuerza una importante perspectiva que, con toda seguridad, nos puede movilizar para tener un persistente compromiso por alcanzar la paz en nuestro país: “La paz social no puede entenderse como una mera ausencia de violencia lograda por la imposición de un sector sobre los otros. También sería una falsa paz aquella que sirva como excusa para justificar una organización social que silencie o tranquilice a los más pobres, de manera que aquellos que gozan de los mayores beneficios puedan sostener su estilo de vida sin sobresaltos mientras los demás sobreviven como pueden. Las reivindicaciones sociales, que tienen que ver con la distribución del ingreso, la inclusión social de los pobres y los derechos humanos, no pueden ser sofocadas con el pretexto de construir un consenso de escritorio o una efímera paz para una minoría feliz. La dignidad de la persona humana y el bien común están por encima de la tranquilidad de algunos que no quieren renunciar a sus privilegios. Cuando estos valores se ven afectados, es necesaria una voz profética” (N° 218).

Es necesario, entonces, que seamos la voz profética que clama por avanzar en unas reformas que permitan condiciones de justicia y equidad para los campesinos colombianos y para los habitantes de nuestras grandes ciudades que están excluidos de las condiciones mínimas necesarias para su “buen vivir”. Volvamos a reconocer que el objetivo de los acuerdos de paz, firmados entre el Gobierno Nacional y la Guerrilla de las FARC, no se reducen a la dejación de armas de este grupo guerrillero, sino a la búsqueda de alternativas para mejorar la calidad de vida de muchos hombres y mujeres que en Colombia han estado sufriendo la pobreza y la exclusión.

Como muy bien nos lo indica el Papa Francisco, “la paz tampoco se reduce a una ausencia de guerra, fruto del equilibrio siempre precario de las fuerzas. La paz se construye día a día, en la instauración de un orden querido por Dios, que comporta una justicia más perfecta entre los hombres. En definitiva, una paz que no surja como fruto del desarrollo integral de todos, tampoco tendrá futuro y siempre será semilla de nuevos conflictos y de variadas formas de violencia” (Evangelii Gaudium N° 219).

Los invito para que en todas nuestra Comunidades y Obras Apostólicas continuemos discerniendo la mejor forma de contribuir a la construcción de la paz en Colombia; una paz que, desde lo que tan claramente nos ha dicho el Papa Francisco, se hace a través de la reconciliación, el perdón, la cultura del encuentro, la búsqueda del bien común, el respeto por la dignidad de todo ser humano y el desarrollo integral, que conlleva una armoniosa relación con la naturaleza.

Pidámosle al Buen Dios que, con la fuerza de su Espíritu, nos dé el ánimo y la fortaleza para seguir persistiendo en la búsqueda de la paz para nuestra querida Colombia.

Para leer el editorial del P. Carlos E. Correa, S.J., en Jesuitas Colombia/noticias, mes de mayo, haga clic en Descargar en el documento relacionado."