98 jóvenes rurales culminaron el Diplomado en Economía Solidaria y Agroecología

Entre el 9 y el 17 de agosto se llevaron a cabo las ceremonias de graduación de los 98 jóvenes rurales que finalizaron con éxito el “Diplomado en Economía Solidaria y Agroecología” en los municipios de Tibú (Norte de Santander), Tiquisio (Bolívar) y Buga (Valle del Cauca).


El diplomado es una de las actividades del proyecto “Emprendimientos Juveniles Rurales, Nuevas Identidades y Paz Territorial”; proyecto financiado por la Unión Europea, avalado académicamente por la Universidad Javeriana Cali y ejecutado por tres Obras sociales de la Compañía de Jesús en Colombia: el Instituto Mayor Campesino – IMCA, el Centro de Investigación y Educación Popular – CINEP / Programa por la Paz y el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS Colombia).

Esta iniciativa, que tiene como propósito contribuir a la gestión de buenas prácticas productivas sostenibles, a la generación de ingresos y a la participación social y política de los jóvenes rurales; se ha venido desarrollando desde febrero de 2017 en diez municipios del país: Tibú y Cúcuta, en Norte de Santander; Norosí, Tiquisio y Rioviejo, en Sur de Bolívar; y Florida, Pradera, Buga, Tuluá y Trujillo, en Valle del Cauca.

Jorge Noguera del corregimiento de Aguas Negras, municipio de Tiquisio, en sus palabras como representante de los jóvenes relató: “Yo era una persona que normalmente me la pasaba saliendo a trabajar en la ciudades para conseguir dinero, pero gracias a estos conocimientos que he adquirido en el diplomado, tengo otra percepción y puedo decir que acá en el campo tengo la posibilidad de salir adelante, tengo la finca donde puedo trabajar y puedo organizarla para ponerme a producir de una manera sana, de una manera ecológica que a la vez, pueda contribuir con el medio ambiente. Hoy puedo decir que me siento orgulloso de estos conocimientos y de día a día ser un campesino”

"El diplomado que culminamos nos sirve para pensar y reflexionar cómo vamos a trabajar nuestra economía familiar, la economía de nuestras fincas, y sobre todo la manera cómo ser realmente solidarios en una sociedad donde los valores tienden a distorsionarse y a perderse", afirmó Deysi Lilina Rivillas, integrante de la Asociación de Pequeños Caficultores del Corregimiento de La Marina del municipio de Tuluá.

Como parte de los actos de cierre de este proceso formativo, se reconocieron habilidades innatas de los participantes, los aprendizajes adquiridos y su perseverancia para contribuir al desarrollo comunitario. Así, las jornadas de graduación estuvieron cargadas de emociones, palabras fraternas, agradecimientos y celebraciones simbólicas que llenaron de esperanza, vitalidad y energía a cada participante, que desde su rol como jóvenes emprendedores, aseguraron seguir apostando por el sostenimiento y la permanencia en los territorios rurales, en aras de promover la transformación de imaginarios frente a formas de producción y comercio más sanas y justas.