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La tecnología al servicio de la agroindustria y el desarrollo rural

Artículo publicado en la edición especial de Voces de Nariño.

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La tecnología al servicio de la agroindustria y el desarrollo rural

  •    Septiembre 17 de 2018
  •    Voces de Nariño
  •    Nariño
  •    Suyusama

Villa Loyola, una finca agroecológica de la Compañía de Jesús en Nariño, sobresale por procesar el café de forma amigable con el medio ambiente, poseer tecnología de punta y por favorecer el desarrollo rural. Artículo publicado en la edición especial de Voces de Nariño.


En el municipio de Chachagüí, a 40 minutos de Pasto, se encuentra un modelo de beneficio comunitario, es decir, un lugar donde se procesa el café, que sobresale por ser amigable con el medio ambiente, poseer tecnología de punta y por favorecer el desarrollo rural.

Villa Loyola es una finca agroecológica de propiedad de la Compañía de Jesús. En la cabeza del proyecto está el P. José Alejandro Aguilar Posada, S.J., quien tiene una vasta experiencia en agroecología y desarrollo rural. “En Villa Loyola y Suyusama, que es la fundación jesuita que gestiona proyectos de sostenibilidad regional, nuestra opción estratégica es el café de calidad porque Nariño es un departamento de minifundios y no se puede esperar que el campesino mejore su ingreso ampliando el área de producción, lo que puede hacer es mejorar la calidad de su café”, explica el padre Aguilar Posada, quien también es rector del Colegio San Francisco Javier, de la ciudad de Pasto.

Villa Loyola trabaja con tecnología de la empresa Penagos Hermanos, la cual, está radicada en Bucaramanga, Santander, tiene más de 125 años de experiencia y se ha destacado en la fabricación de maquinaria agrícola y de maquinaria especializada para el procesamiento húmedo del café —desde la recepción, hasta la obtención del café pergamino seco—. El diseño del beneficio comunitario y el diseño ergonómico de la planta, al igual que la adaptación de los equipos de preclasificación, despulpado, fermentación y lavado, son el resultado del diálogo permanente y el trabajo en conjunto entre los técnicos de la compañía y la finca.

“Iniciamos el proceso del beneficio identificando la necesidad de Villa Loyola y, basados en esto, presentamos una propuesta más moderna y ecológica, que preservara la calidad del café optimizando sus procesos y estandarizándolos. Reconocimos el territorio y entregamos un diseño que se adaptara a las necesidades del espacio y al tipo de café que allí se produce”, comentó Cristián Hernández, representante comercial de Proyectos Café Colombia de Penagos Hermanos. Durante la construcción del beneficio, la compañía acompañó toda la obra y adecuó los cambios que se realizaron en la estructura, ya que se propuso la adaptación de los techos para la recolección de agua y el uso de materiales como la guadua para el ensamble de este.

“Con el padre José Aguilar unimos esfuerzos para que en conjunto el beneficio fuera agradable y funcional. Nosotros aportamos toda nuestra experiencia en construcción de beneficios para café y recomendamos la mejor tecnología, y ellos aportaron su conocimiento ecológico y su amplia experiencia en aprovechamiento de los subproductos del café, lo cual se complementó a la perfección” manifestó Hernández.

Penagos visita el beneficio algunas veces al año para monitorear los resultados y, si es necesario, calibrar los equipos para garantizar su óptimo funcionamiento; la comunicación es permanente y necesaria, ya que las máquinas deben estar en perfecto estado en la temporada de cosecha. Es de resaltar que los equipos adquiridos por Villa Loyola cuentan con los últimos desarrollos en despulpado y separación de verdes y pintones, tecnología diseñada especialmente para procesar cafés de alta calidad, patentada por Penagos, empresa que hoy cuenta con un reconocimiento por ser la sexta empresa más innovadora del país. José Luis Almeida, mayordomo de Villa Loyola, manifestó que: “Muchos campesinos asesorados por la Fundación Suyusama hacen el proceso de beneficio de su café en esta finca. La maquinaria de Penagos es eficiente porque, por ejemplo, en la temporada de cosecha la máquina puede despulpar hasta 1200 kilos por hora, lo que quiere decir que no tenemos problemas relacionados con la capacidad de trabajo. Además, la despulpadora tiene una ventaja y es que saca del circuito los granos duros: los verdes, los pintones y los secos. Lo más importante es que aquí se enseña a sacar café de calidad y se apoya a los campesinos de la región con estos equipos”.

Otro mérito del beneficio diseñado por Penagos y Villa Loyola es el ahorro y la recirculación de agua en las diferentes etapas, ya que, en primer lugar, la Unidad de Despulpe y Clasificación (UDC), instalada en el beneficio, ideal para cafés especiales, reduce en un 100 por cien- to el uso de agua; se trata de un equipo muy versátil que se adapta fácilmente a las condiciones cambiantes de la cosecha, requiere poca área de instalación, tiene un bajo consumo de energía y se complementa con un sistema de preclasificación que mejora las condiciones de limpieza del café para su posterior pro- ceso de fermentación. Por otro lado, la estructura del techo recoge el agua lluvia y es almacenada en un tanque subterráneo. Esta agua del tanque se usa para alimentar los sistemas de preclasificación y para la limpieza general de los equipos después de la jornada de trabajo. Este beneficio también cuenta con la tecnología Ecomill para el proceso de fermentación y lavado.

La experiencia agroecológica de Villa Loyola, con su diseño especial y sus equipos ecológicos Penagos, es un gran ejemplo de agricultura orgánica para la obtención de café de calidad —la marca Café Villa Loyola está posicionada en el mercado regional— y de cómo la tecnología puede estar al servicio de la agroindustria para mejorar sus procesos y aportar al desarrollo rural, el cual, es un elemento que potencia la sostenibilidad local, regional y nacional.