Creemos que el Buen Dios habita y trabaja en cada habitante de esta Parroquia [...]

 

 

 

Colaboradores de la misión de Dios en la Parroquia Nuestra Señora de La Macarena

  •    Febrero 11 de 2019
  •    Carlos E. Correa, S.J. - Provincial de la Compañía de Jesús en Colombia
  •    Curia Provincial

El domingo 17 de febrero recibiremos, de manos de Monseñor José Figueroa, Obispo de Granada (Meta), la Parroquia Nuestra Señora de la Macarena.


Tres jesuitas se harán cargo del trabajo más directo en esa hermosa región del país: El P. Luis Alfonso Castellanos, S.J., quien será el Superior de la Comunidad y el Coordinador de la Misión Regional, el P. Jorge Hernández, S.J., quien será el Párroco y el P. José Darío Rodríguez, quien después de terminar su Doctorado en Ciencias Sociales en París se unirá al trabajo del equipo

Como Provincia Colombiana de la Compañía de Jesús hemos sentido el llamado de Dios para estar presentes en este territorio y aportar lo mejor de nuestro carisma, de nuestro modo de proceder, de nuestra espiritualidad y de nuestro compromiso con la misión de servicio a la fe, la búsqueda de la reconciliación, la promoción de la justicia, el diálogo y la colaboración.

Cada uno de los miembros del Cuerpo Apostólico de la Provincia debe sentir que ésta también es parte de su misión; que toda participación allí, en procesos de evangelización y de construcción de una sociedad equitativa y en paz, es un aporte muy importante para que el Reino de Dios sea una realidad en esa zona de Colombia.

Creemos que el Buen Dios habita y trabaja en cada habitante de esta Parroquia y en cada rincón de su bella geografía. Somos conscientes de que asumimos este nuevo compromiso apostólico de la Provincia como colaboradores de esa Misión de Dios. Estamos convencidos de que el Espíritu Santo nos unge para enviarnos a llevar la buena noticia a los pobres, a acompañar los procesos de crecimiento eclesial y social de los habitantes del territorio y a manifestar un tiempo de gracia del Señor.

Es necesario que todos asumamos esta misión en un espíritu de permanente discernimiento apostólico en común. Que reconozcamos por dónde Dios actúa para que se reconozca y valore la dignidad de cada una de las personas que allí convive y se trabaje por hacer realidad todos sus derechos como seres humanos y como comunidades. Que descubramos la forma como Dios va construyendo la vida, en las poblaciones, corregimientos y veredas, en la perspectiva del bien común, de la búsqueda de todo aquello que permite un desarrollo integral sostenible, donde la convivencia armónica con la naturaleza sea una realidad.

Los invito para que nos dispongamos de corazón a asumir esta Parroquia y el trabajo en esta Región de la Macarena con un profundo espíritu de solidaridad y compromiso. Que pidamos al Señor, en nuestra oración y en nuestras celebraciones eucarísticas, que nos dé la sabiduría para saber acompañar a las personas en sus alegrías y esperanzas, en sus tristezas y angustias; para que nos dé la capacidad de aprender humildemente de ellas, de sus búsquedas, sus sueños, su solidaridad y su deseo de una vida plena y abundante para todos; que nos permita acertar en la generación de procesos evangelizadores, sociales, culturales, políticos, económicos y ambientales que lleven a la consolidación de un territorio en paz, con oportunidades de vida digna para todos y con la firme convicción de vivir la fraternidad.