Encuentro Vocacional Claver 2019 #SergioVive

Durante el mes de junio, el Equipo Ser Jesuita Colombia organizó el Encuentro Vocacional Claver 2019, una actividad que convocó a jóvenes que, como yo, hemos sentido un llamado de Dios.


Favio David Guerra-Acero Parra
Casa Manresa

En esta invitación fuimos citados a la Casa Manresa en Bogotá donde tuvimos oportunidad de conocer algunas de las obras de la Compañía de Jesús y compartir en vida comunitaria.

Lo primero que noté junto a los “inquietos” –como nos llamaban los pre-novicios- fue que en el cartel del Encuentro, el dibujo de un hombre de gafas nos miraba acompañado de la etiqueta #SergioVive?. Más adelante nos contarían la historia de este jesuita de quien se conmemoraban treinta años de su asesinato, producto de su especial compromiso con los más vulnerables.

Nos fuimos familiarizando entonces con distintos jesuitas, quienes nos fueron explicando su estilo de vida que, sin otra motivación más que la del amor a Jesús, va labrando caminos de servicio y compromiso, y que busca siempre ser coherente con el mensaje del Evangelio y la espiritualidad que nos heredó San Ignacio de Loyola.

La espiritualidad ignaciana nos fue presentada día tras día como una herramienta para ir orientando nuestro espíritu a la conciencia de la presencia de Dios en nuestra cotidianidad, y así seguir anunciando a un Cristo vivo que trae una vida nueva de amor y misericordia hasta las fronteras de la fe.

De esta forma, transitamos por las más variadas obras de la Compañía. Conocimos el colegio más antiguo de Bogotá que ha formado algunos de los más distinguidos personajes de la historia del país y recorrimos la sede central de los colegios Fe y Alegría, en donde se reinventa a diario la forma de educar para llegar a más niños para servirlos mejor.

Escuchamos a otros jesuitas que, desde una de las mejores universidades del país (La Pontificia Universidad Javeriana), nos demostraron que hasta en los cargos más importantes se pueden mantener la humildad y la alegría sin perder el rigor que demandan sus cargos.

También, tuvimos la fortuna de conocer dos obras que mantienen acciones concretas en la defensa de los derechos y la dignidad humana así como la construcción de comunidades sostenibles a un nivel que va más allá del asistencialismo. Se preocupan genuinamente por la dignidad humana.

En una sentida homilía, el director nacional y regional del JRS, Padre Mauricio García, S.J. nos contó cómo la fuerza que a veces podíamos sentir que se nos va yendo la podemos recuperar al volver la mirada a la cruz, a ese Dios que sufre con nosotros y que sigue saliendo a nuestro encuentro.

Finalmente, en el triduo de Ejercicios Espirituales, visitamos la turbulencia de nuestro interior en medio del silencio. Allí tuvimos un encuentro profundo con el Señor quien nos recibió con ternura en nuestras fragilidades. Allí pude sentir en primera persona su llamado para amarle y servirle.

Así, a través de esta experiencia, el Señor nos cobijó con su misericordia y nos presentó su amor liberador, un amor tan grande que ahora no puedo pensar en otra cosa más que en seguirle.