Nuestras regiones: en acogida y fidelidad con los más vulnerables

Nuestras regiones: en acogida y fidelidad con los más vulnerables

Conoce las experiencias de nuestro acompañamiento en las regiones Caribe y Santander. Estos textos fueron publicados en la Revista Jesuitas Colombia, en su edición de septiembre-octubre 2020.

En la región Caribe nos reinventamos para seguir la misión de amar y servir

Por: Gloria Cardona Noriega – asistente de Misión Regional

 

El contexto social, económico y político de la Región Caribe no da tregua. Los indicadores de pobreza reflejan condiciones de vida poco favorables en el marco de la satisfacción de necesidades básicas y en la permanente violación de los Derechos Humanos en una población que ha sido excluida históricamente por un sistema poco digno. 

Por ello, creemos fielmente en caminar junto a los excluidos. Como obras de la Región Caribe, en el marco de la situación actual sanitaria, hemos tenido que reforzar el acompañamiento permanente, ya que la desesperanza y la falta de oportunidades se han convertido en el pan de cada día entre los menos favorecidos y en la población en general.

Como dice el papa Francisco: “Servir, acompañar, quiere decir también defender, quiere decir ponerse del lado de quien es más débil…”, frase que nos sirve de inspiración para que la Preferencia Apostólica Universal número dos, siga mostrándonos el camino en nuestro modo de proceder regional. Así, las obras de la Región Caribe hemos encontrado, en la ayuda humanitaria y en la virtualidad, una forma de mantener activos los procesos sociales y formativos, la incidencia y los canales de comunicación abiertos para el acompañamiento espiritual de las comunidades. 

 

Testimonio

“La Parroquia de Santa Rita ha tenido un acompañamiento muy bueno con nosotros en lo social y espiritual. Nos hemos llenado de fortaleza a través de la oración y nos ha brindado, en ese caminar juntos, que nuestra salud mejorara con campañas de atención. Yo estaba embarazada y, gracias a ese caminar juntos, tuve un embarazo vigilado y controlado y, gracias a mis hermanas de la comunidad de mi templo, tengo mi hija sana. Le doy gracias por toda la colaboración, tanto espiritual como de ayuda humanitaria… pude tener alimentos y salud en medio de la pandemia del COVID-19. En este tiempo hemos tenido muchas dificultades porque no podía salir, sin embargo, con la ayuda de mi comunidad parroquial, he sentido que Dios no me ha desamparado y el pan no me ha faltado. Por eso, siempre estaré agradecida con mi parroquia de Santa Rita por ser tan humanos” - Elly Johana Martínez, ciudadana venezolana.

Planteamientos como el anterior, nos sirven de motor para continuar esta labor que, aunque llevamos hace varios meses de forma virtual, sigue siendo una estrategia importante para la construcción de la paz, la justicia y la reconciliación.

La dignidad en los migrantes hace la diferencia: experiencias de la región Santander

Por: P. Rodolfo Abello Rosas - coordinador Misión Regional

        Ana María García - asistente

 

La migración ha sido uno de los retos más importantes que ha tenido que asumir la Región Santander en los últimos años, frente al cual ha logrado desarrollar, con gran compromiso y responsabilidad, diferentes acciones que se han ido ajustando de acuerdo con el contexto, recursos y alianzas con otras entidades. 

 

Ruta de Atención al Migrante

La vía entre Bucaramanga y Pamplona atraviesa el emblemático Páramo de Santurbán, y su recorrido es una amenaza a la vida de quienes se desplazan por esta vía buscando un mejor futuro para su familia. Por esto, una invitación, hecha al padre José Fernando Posada S.J. por la Fundación Doctora Clown y un grupo de motociclistas, para recorrer este camino entregando ayudas, se convirtió, posteriormente, en una apuesta continua en la que han participado jesuitas, colaboradores en la misión, estudiantes y otras comunidades religiosas, como las hermanas Hijas de Jesús.

 

Casa de Paso El Peregrino 

Desde noviembre de 2019, se desarrolló el proyecto de la Casa El Peregrino, lugar que se dispuso en el kilómetro 38 de la vía Bucaramanga – Cúcuta, y que contó con la participación del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS). 

En la Casa se ofreció una cálida acogida, donde se brindó servicio de alimentación, baño, orientación, así como entrega de ropa y zapatos a los caminantes migrantes que transitaban sobre esta vía. 

 

Albergue Temporal Villasunción

El primer trimestre del año 2020, inspirados por la moción del P. Arrupe S.J. al momento de la bomba atómica en Japón, cuando abrió el noviciado para prestar los primeros auxilios, la Regionalización avanzó y buscó aliados en la Alcaldía de Bucaramanga (CORPRODINCO, ACNUR). En unión con la Casa de Ejercicios Villasunción, se creó un laboratorio de Albergue en Formación Integral para la atención a migrantes. 

Este proyecto comenzó con un perfilamiento muy preciso de los migrantes. Se construyeron protocolos de bioseguridad y protocolos de atención. Se hizo la contratación de personal cualificado y la negociación con la comunidad del barrio Los Pinos, quienes temían por la presencia de un albergue en su sector. En total, se atendieron 174 personas de 43 núcleos familiares; la mayoría terminaron solicitando asilo político y solo una familia pidió apoyo para regresar a Venezuela. 

Esta experiencia ha sido un éxito rotundo, dejándonos agradecidos y esperanzados en la construcción de una sociedad más solidaria, participativa y receptiva con los migrantes. 

 

Testimonio

"Son las 8:00 a.m. de cualquier domingo del año 2019 o comienzos del 2020, antes de la pandemia. En las puertas del Colegio San Pedro Claver, en Bucaramanga, nos reunimos los tripulantes de uno, dos, tres y hasta cuatro vehículos… hasta veinte personas. Profesoras, alumnos, jesuitas, padres de familia, amigos y amigas del Colegio Reina de la Paz, de las hermanas Hijas de Jesús y capuchinas del Colegio La Merced. Con los maleteros llenos de emparedados, galletas, bocadillos, chocolatinas, dulces, tinto, aguadepanela, jugos, agua, curitas, acetaminofén, manteca de cacao, zapatos, ropa, medias, gorros y peluches. En caravana, por la vía a Pamplona, nos detenemos ante cada grupo, pequeño o grande, de caminantes venezolanos que avanzan por la carretera… sudorosos, cansados, sedientos, hambrientos, con miedo. Saludo, bienvenida, apretón de manos, abrazo. ¿De dónde vienen? Aragua, Barquisimeto, Mérida, Valencia, Maturín, Coro, Caracas, Apure… ¿Hacia dónde van? Chile, Perú, Ecuador, Cali, Medellín, Manizales, San Gil… ¿Y por qué se vinieron de Venezuela? “¡Náguará!” ¡Allá no se puede vivir! Buscando futuro para nosotros y poder mandar algo a nuestras familias. Un breve descanso y un pequeño refrigerio. Una llamada a algún familiar desde nuestros celulares. De pronto, entonamos, con lágrimas en los ojos, “Gloria al bravo pueblo”. ¿Con quién van caminando ustedes? Y siempre la misma respuesta: ¡Con Dios! Nos habían prevenido que eran prostitutas, ladrones, asesinos, sucios, malas gentes, indeseables, y resultó que eran ¡hermanos! Niños y niñas hermosas, jóvenes llenos de esperanzas, papás y mamás sacrificados, abuelos llenos de cariño. ¡Todos hijos de Dios! Y nos preguntan: ¿por qué hacen ustedes esto? Porque somos hermanos. Nos critican que esto es asistencialismo. Que lo que hay que hacer es cambiar las estructuras injustas y enseñar a pescar. Cuando regresamos, entrada la tarde, traemos el corazón arrugado y el alma ensanchada. Hemos encontrado a Jesús en la carretera" - Padre José Fernando Posada S.J. (Colaborador Colegio San Pedro).

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