Campaña de solidaridad en tiempos de pandemia

Foto de Josh Beaver en Pexels

Por: Oficina Provincial de Comunicaciones

5 de mayo de 2020

¿Por qué se hace esta Campaña?

“(…) Nos sentimos movidos por Dios para vivir la generosidad en la solidaridad, de tal manera que efectivamente salgamos de nuestro propio querer e interés y pongamos nuestros ojos y nuestro corazón en tantos hombres y mujeres que están pasando por momentos de mucha necesidad material, para garantizar las condiciones mínimas de una vida digna, y les ayudemos (…)”

 

¿Qué pasará con el dinero que se recoja?

  • Lo vamos a enviar a nuestras Parroquias jesuitas que están en zonas muy pobres de nuestro país, ya que en ellas se tiene muy bien identificada la población más vulnerable y necesitada a la que se le harán llegar los alimentos.
  • Parte de este dinero se enviará también al Servicio Jesuita a Refugiados de Colombia, que tiene un cercano trabajo con los desplazados de Colombia y los Migrantes Venezolanos, para que les ayuden en la consecución de alimentos.

 

¿Cómo puedo donar?

  • Si eres trabajador de la Compañía de Jesús, puedes diligenciar el formato enviado previamente vía correo electrónico, y remitirlo a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
  • Si eres un simpatizante externo de la Campaña puedes transferir la donación a la cuenta de ahorros BANCOLOMBIA No 19258780631 a nombre de Compañía de Jesús NIT 860.007.627-1 y reportarla al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. con: nombre y apellidos completos, identificación, monto de la donación, dirección física y electrónica.

 

Nos despedimos con el mensaje del Papa Francisco:

“(…) Las palabras que realmente queremos escuchar en este tiempo no son indiferencia, egoísmo, división y olvido. ¡Queremos suprimirlas para siempre! Esas palabras pareciera que prevalecen cuando en nosotros triunfa el miedo y la muerte; es decir, cuando no dejamos que sea el Señor Jesús quien triunfe en nuestro corazón y en nuestra vida. Que Él, que ya venció la muerte abriéndonos el camino de la salvación eterna, disipe las tinieblas de nuestra pobre humanidad y nos introduzca en su día glorioso que no conoce ocaso (…)”