Rastrojeo de coplas - Homenaje a Fernando Londoño, S.J.

Foto de Josh Beaver en Pexels

Por: Germán Bernal, S.J.

2 de junio de 2020

No puedo vencer la tentación de incluir en esta memoria de Fernando Londoño algunas décimas y coplas que compuse y canté con él en sus cumpleaños y celebraciones. En estilo familiar y gracioso que también aprendí de Fernando, de Manuel y Juan José Briceño, de Rodolfo de Roux y Toñito Silva…y que se utilizaban en nuestras casas, contaban pequeñas anécdotas. Caídas hoy en desuso, las coplas no dejan de picar… Una copla en su brevedad a veces sintetiza circunstancias, rasgos de alguien… y si añaden un poco de ají y de sal son más incisivas, cumplen mejor con el fin para el que fueron inventadas.

Estas décimas cariñosas a veces fueron recalentadas: y así tenían mejor sabor…como unos frisoles trasnochados al desayuno. No siempre está la musa ni el humor al orden del día pero SIEMPRE una copla ha de llevar una moderada lesión a la caridad… ingrediente indispensable, para que sea copla… si la sal se vuelve sosa… con qué?

 

La copla para ser copla pide varios ingredientes:

una lesión moderada al respeto y caridad…

que brote de una sonrisa y ají para que caliente

añádale un tris de gracia y una pisquita de sal;     

de lo contrario indigesta!… y se vuelve agua la fiesta!

 

Comenzaba su andadura…Era el año veinticuatro.

Y La Ceja fue el teatro de sus primeras diabluras.

Era inocente criatura, “zurdaleja” muy certera.

Con una tropa de fieras muchachos sanos y “chinches”

que acababan con los “pinches” bien armados de caucheras.

 

A “pata limpia” exploraban las “mangas” de “La Floresta”.

Juventud, que hacía una fiesta: cogiendo guayabas, moras.        

Llenaban las cantimploras, bolsillos, jíqueras, tarros…

Jugaban haciendo carros se calentaban con ruana.

Blanca, Rosita y Juliana armaban bolas de barro! (para tirar cauchera))

 

De pronto, llegó a La Ceja un piadoso Jesuita. (El P. Vargas Tamayo S.I.)

Pasó haciendo una visita y le calentó la oreja.

La familia está perpleja… pimpollo, casi un galán…

Arregla viaje de afán; y empaca bien su ruanita…

dice adiós a Julianita y se dirige hacia “Albán” (Albán: Escuela Apostólica)

                                                                           (Julianita Bernal su mamá)

Casi un niño todavía emprendió nuevo camino:

El llamamiento divino lo quiso en la Compañía.

Fernando, con alegría respondió sin dilación:

Griego y latín… a montón… y por todos apreciado

Fue ya desde el Noviciado modelo de perfección.

Desde niño fue dechado de virtud y compostura…

Como criatura del cielo… como armado p’a ser cura!

 

Entre el “Muro” y los paseos, no solo aprendió a ser santo: (muro: pelota vasca)

le jaló también al canto, al latín, griego y hebreo.

Son famosos sus gorjeos con otros “toches” en coro;  ('Toche', alias de Antonio Bernal)

Solista fresco y sonoro cantó con su linda voz

las alabanzas de Dios como sinsonte canoro.

 

De Maestro a Provincial tuvo “el sartén por el mango”.

Casi no deja ni un cargo local o internacional. 

Fue un Jesuita “oficial” casi siempre con poder.

Coronel o Brigadier… dispone, manda y escucha…

Siempre montado en la “pucha”, ¡poco aprendió a obedecer!   

   

Entre fútbol y ajetreos gozó de buena salud…

Mezcló cantos y gorjeos: tuvo más puestos que un bus.

 

En años de las ´toronjas´ fue profesor latinista:

literato y humanista - y no son meras lisonjas -.

Dio a centenares de monjas los Ejercicios de Ignacio.

Con citas bellas del Lacio adornaba su oratoria.

Recitaba de memoria Odas enteras de Horacio.

De aquí se fue para Roma: Superior del Pío-Latino,*

del Gesú**, del Bellarmino***. No lo atajaba el idioma

Le engolosinó la “goma” de tanto Superiorato.

Por fin terminó el mandato y trajines de oficina:          

- como decía Catalina*, - “tuvo fósforo p´a rato!”  (*Señora del Servicio de las tías))

(*Colegio de Sacerdotes de Am.Lat. Roma)  (** ***Centros de estudios de Jesuitas - Roma)

 

En Italia o en avión casi siempre vivió afuera.

Casi siempre… Superior… Jesuita a las carreras.

 

Il povero Ferdinando parla la lingua Toscana

y a la manera romana: dolce far niente, sforzando…  (dulce “hacer-nada” con esfuerzo!”)

Piano, piano, rallentando, en italiano predica.    (despacio… y mermando afanes)

La “pasta”… le mortifica y le cansa… la “lasagna”…

¿Dicen que poco se amaña? - ¡Sarna, con gusto, no pica!

 

Quemó en Roma calorías y en fútbol a suelta-pierna…

Muy amañado en 'la Eterna': casi “eterna” su estadía…

Romana ciudadanía con un perfecto italiano.

El aire del Vaticano es más sano que la Trappa. (Monjes trapenses… muy austeros)

Siendo más viejo que el Papa se conserva fresco y sano.

 

Alto, delgado, elegante… Ilustrado Sacerdote:

Todo un “Caballero Andante” Silueta de “Don Quijote”.

 

Celebró sus Bodas de Oro, llenó noventa almanaques…

con soportables achaques. y un escaso “deterioro”…

Timbre de voz bien sonoro, predicador de altos temas.

Gustó latinos poemas: Ovidio y también Horacio.

Sano en comer, como Ignacio… ¡Huevo, sin clara y sin yemas!

 

Su médico le prescribe en la dieta gran prudencia.

Con tan severa abstinencia de milagro el pobre vive.

Que el hígado le prohíbe lo que un paisa tanto quiso:

ni aguacates con buen guiso, ni mantequilla, ni “hogao”,

ni morcilla, ni cacao, ni chicharrón, ni chorizo!

 

El menú especial para su fiesta de noventa años

Pasabocas frescos, ricos: huevitos de codornices;

huevos en varios matices, fritos, batidos, pericos…

Para los grandes y chicos, ¡traigan huevos a la lata!

Para esta ocasión tan grata el menú es variado y nuevo:

diversos platos con huevo… que el huevo a Ferdi… ¡le mata!

           

¿Cuál es su menú secreto qué lo conserva tan fino?

Moderación en el vino, pepino pa´l esqueleto.

La leche con gran respeto; de postre, miel y cuajada…

Si acaso, alguna empanada y una arepa con quesito…

Muy moderado en el frito, y por fin, de huevo… ¡Nada!

 

Para un buen colesterol: chicharrones y morcilla.

Aguardiente sin alcohol y arepa con mantequilla.

Vive intenso los “partidos”, las emociones del calcio. (calcio: fútbol en italiano)

Como a las Odas de Horacio, fue 'el Inter' su “consentido”. (fan del equipo milanés)

En el fútbol ha bebido fresca fuente de salud.

Con moderada inquietud, ve al Nacional en la meta

¿No será ésta la receta de su eterna juventud?

 

¡Recuerdos dulces y añejos!… hoy nos convoca el cariño.

Que ya no somos tan niños… nos vamos volviendo viejos.

No habrá ruidos ni festejos, por si acaso te molestas.

Bastan palabras honestas, un vinito y un ponqué…

Que para un hombre de Fe sobran jolgorios y fiestas…

 

De colores y arreboles pinta el caer de la tarde.

Sin que nada le acobarde vivió sus horas mejores.

En la música, en los goles, buscó siempre un nuevo aliento.

No te venció el desaliento, tu barco tuviste a flote.

Luchaste, buen Don Quijote, con tus “molinos de viento”.

 

Esta ocasión nos convida a darle gracias a Dios.

Y que vibre nuestra voz de gratitud por tu vida.

En décimas resumida, y en verso nuestra Oración.

Con cariño, la emoción rompe el silencio y nos salva.

La ocasión la pintan calva y es muy rara la ocasión.

 

¡Termino mi sonsonete. Un “hasta luego” sin más!,

una sonrisa, de más, nuestro dolor irrespete…

Si esta vida es un sainete disfrutemos del paisaje.

¡Todos llevamos pasaje y no hay visa permanente!

¡Cualquier día de repente, despegará nuestro viaje!

 

Coplero en décimas G.B.L.S.J.