¿Qué pensar del terrorismo?

¿Qué pensar del terrorismo?
  • Domingo Diciembre 01 de 2019
  • Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  • Alejandro Londoño Posada, S.J.
  • Adviento

Sin duda a muchas personas le movió a hacerlo los bajos salarios, la mala atención en cuanto a la salud, la educación o el hambre que están sintiendo.

Pero si bien analizamos también salieron al Paro muchos enemigos de éste. De un modo especial contaríamos entre estos enemigos a los llamados “encapuchados” y a todos lo que salieron a tirar piedras y hacer daños. La razón: en las noticias de los periódicos y radio ocuparon el primer puesto y no las peticiones de los marchantes por la falta de justicia, por la corrupción, etc.

Incluso muchas personas inteligentes han caído en la cuenta que el dinero que se deberá gastar en reponer los daños causados por aquellos vándalos, va a salir del bolsillo de todo el resto de personas.

Las lecturas de hoy nos preparan para la venida de la Navidad. Adviento significa precisamente Venida. Pero las de hoy tienen la cualidad de prepararnos para ver qué actitud tomar a propósito de tanto terrorismo como vivimos hoy.

La incertidumbre sobre el momento presente está bien clara en la carta de Pablo: “Ya saben en qué momento estamos: ya es hora de despertar del sueño, pues nuestra salvación está más cerca que cuando abrazamos la fe” (Rom. 13,11).

Por eso en las siguientes frases, aprovechando la incertidumbre que vivían algunas comunidades sobre la venida de Jesús, de si era inmediata o no, los invita a que: “Dejemos las obras propias de las tinieblas y tomemos las armas de quien actúa a la luz del sol”.

En el evangelio, Jesús compara la venida del Hijo del hombre a los días del diluvio, pues la vida continuaba y no pensaban sino en comer y beber, pero no se dieron cuenta del hecho hasta que vino el diluvio y los arrastró a todos.

Por eso, les dice que como no sabían el día ni la hora de cuándo va a venir el Señor “estén también ustedes preparados, porque en la hora menos pensada vendrá el Hijo del hombre” (Mt. 24,44).

Este domingo tiene una doble invitación: a recordarnos la Venida, el Adviento de la Navidad y a que en nuestra vida vivimos siempre preparados, pues en la hora en que menos pensamos, vendrá el paso a la eternidad.