"Arturo Sosa: “La Compañía de Jesús en el mundo no pretende ser numerosa, pretende ofrecer calidad”"

"El pasado mes de octubre, el P. Arturo Sosa Abascal, S.J., fue elegido como Superior General de nuestra Compañía de Jesús convirtiéndose así en el primer latinoamericano designado para tan importante cargo. En una de las primeras entrevistas realizadas por la prensa extranjera manifestó que los Jesuitas en el mundo no pretenden ser una orden numerosa, lo que pretenden es ofrecer calidad con profundidad. “Los Jesuitas en sus primeros años eran muy poquitos, sin embargo su obra fue muy grande. San Ignacio acuñó una expresión que todavía nosotros usamos, que es la mínima compañía”."


"La trayectoria de la Compañía de Jesús para el P. Sosa Abascal. S.J., está marcada por su filosofía, inmersa en lo espiritual e intelectual. “Nosotros caminamos con dos piernas: la profundidad espiritual con la capacidad de ser hombres de Dios, gente de oración y de comunicar su experiencia espiritual con otras personas; y la profundidad intelectual. Es una Compañía que pretende comprender, ver la realidad y estar inserta en ella”.

A su vez, resalta el aporte educativo como valor primordial de los Jesuitas. “Sin educación es imposible pensar en sociedades políticamente consistentes, que busquen el bien común y el compromiso con la naturaleza”.

La Compañía de Jesús en conjunto con sus colaboradores es una institución que invierte recursos y valores en la educación porque están comprometidos en fortalecer la formación como sociedad. La educación permite enseñar a las personas a entender la realidad. “Sin educación es imposible pensar en sociedades más maduras”, destaca el P. Sosa.

Las declaraciones del Superior General refuerzan lo que en días pasado dijera el P. Luis Ugalde, S.J., un experto en educación con 70 años dedicados a tareas formativas de los Jesuitas. “En América Latina los Jesuitas siempre han buscado formar a personas que sean conscientes, competentes, compasivas y comprometidas”.

“Si a los pobres les damos una pobre educación, estamos perpetuando la pobreza. En las últimas décadas una persona que no tiene educación es una especie de paria, porque va a buscar trabajo y no consigue; y no solamente eso, sino que mínimo se necesita 12 años con educación de calidad”, menciona.

Esto tiene como base que todo nuestro contenido formativo está argumentado en el Proyecto Educativo Común (PEC) de la Compañía de Jesús en América Latina y El Caribe, que tiene como misión: Colaborar con la misión evangelizadora de la Iglesia, ofreciendo una formación integral de calidad a niños y niñas, jóvenes y adultos, a la luz de una concepción cristiana de la persona humana y de la sociedad, a través de comunidades educativas que vivan la sociedad justa y solidaria que queremos construir, comprometiéndolas a participar significativamente en la definición de las políticas y prácticas de la educación pública tanto de gestión estatal como privada en los diversos países de la región."