Naturaleza y Navidad

Naturaleza y Navidad
  • Domingo Diciembre 15 de 2019
  • Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  • Alejandro Londoño Posada, S.J.
  • Adviento

Hoy en día quizás empleemos menos este lenguaje, pero con la Ecología no sucede lo mismo. La prueba es que la palabra EMERGENCIA CLIMÁTICA en este septiembre era 100 veces más común que en el año pasado, como lo afirma el Corpus del Diccionario de Oxford.

Vayamos, pues ya al profeta Isaías: en el primer versículo del capítulo 35 dice metafóricamente: “Se alegrará el desierto, tierra estéril, la estepa se llenará de flores y de júbilo”. Pasa luego a reforzar lo dicho hablando de la magnificencia de los cerros, del Líbano, de la belleza del Carmelo y del Sarón. Para terminar con palabras optimistas: “No tengan miedo! Miren: ya llega su Dios a hacer justicia!”

Santiago por su parte también emplea una comparación tomada del campo: “Tengan paciencia, hermanos, hasta la venida gloriosa del Señor. Así hace el agricultor: espera la anhelada cosecha de sus campos, aguardando con paciencia la llegada de las lluvias” (Sant. 5, 7).

Jesús por su parte les responde a los discípulos de Juan el Bautista no con imágenes, sino mostrando hechos: “Vayan a contar a Juan lo que están viendo y oyendo: los ciegos recobran la vista, los cojos andan; los leprosos quedan limpios de su enfermedad, y los sordos oyen; resucitan los muertos, y a los pobres se les anuncia la buena nueva”. Aquí el lenguaje del evangelio de Mateo es muy realista al narrar las obras de Jesús, quien primero actuaba y después hablaba.

Jesús continúa hablando a la multitud cuando ya los discípulos se fueron alegres con los comentarios sobre su predicador Juan: “¿Qué fueron a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?... ¿un hombre vestido delicadamente?... “Yo les digo más que un profeta. Es de él de quien dice la Escritura: “Yo les envío a mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino”.

Aprendamos de todo este lenguaje metafórico no sólo a usar palabras tomadas de la naturaleza, sino para que en esta Navidad salgamos al campo, con la familia y amigos, a gozar de las bellezas que tiene aquella y para que los carros y celulares no nos mantengan sentados. Recordemos que el caminar nos ayuda a recuperar la salud física y espiritual.