La experiencia en el territorio Usme – Ciudad Bolívar se inspira en la invitación que el Proyecto de Regionalización ha hecho para involucrar en su quehacer los temas de Paz y Reconciliación.

 

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Regionalización en Bogotá - Soacha: en salida, en camino con Jesús siempre joven

Una mirada sobre lo que el Señor ha hecho con nosotros en este tiempo y en la vida de los cuatro territorios que dan forma a la misión que es de Él, en esta Región tan dinámica, llena de vida y, por ello, compleja como es Bogotá-Soacha.

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Regionalización en Bogotá - Soacha: en salida, en camino con Jesús siempre joven

Una mirada sobre lo que el Señor ha hecho con nosotros en este tiempo y en la vida de los cuatro territorios que dan forma a la misión que es de Él, en esta Región tan dinámica, llena de vida y, por ello, compleja como es Bogotá-Soacha.


Un año más de camino en la Región Bogotá-Soacha está por concluir, y qué mejor que ofreciendo a quienes leerán esta entrega de Jesuitas Colombia / Noticias una mirada -esperamos con los ojos del corazón- sobre lo que el Señor ha hecho con nosotros en este tiempo y en la vida de los cuatro territorios que dan forma a la misión que es de Él, en esta Región tan dinámica, llena de vida y, por ello, compleja como es Bogotá-Soacha.

Durante el año 2018 nos hemos ido afianzando de modo más estructurado como una región que se visualiza por la agenda común derivada de la frontera regional presente en los territorios: la educación de los jóvenes, especialmente aquellos con menos recursos, dada la otra cara de la frontera, que es la inclusión urbana y la mayor cohesión social. El común denominador de muchos esfuerzos y acciones territoriales lo constituyen los jóvenes, quienes son la franja poblacional mayormente destinataria de los servicios de las diversas obras locales. Pero hay algo más: los jóvenes no son simplemente destinatarios o receptores pasivos de la acción misional. Ellos son cada vez más los actores protagonistas de su propio guion vital, como lo muestran los eventos y las iniciativas de ellos en los territorios.

De otra parte, la indignación ante los desafueros sociales, como la corrupción generalizada, la búsqueda entusiasta y heroica de mejores alternativas de vida, la persistencia en el compromiso por la reconciliación, la sensibilidad por nuestro medio ambiente, la praxis espontánea del encuentro como una cultura fresca y saludable más allá de acartonados protocolos, o la búsqueda de sentido a la realidad que se vive, son entre muchos -más que valores- unos patentes signos del acontecer interpelante del Señor, siempre joven en la persona de Jesús de Nazaret que no se quedó en el rincón de su lejana Galilea, sino que se encaminó desde la periferia al centro de su misión, en medio de su pueblo, hasta la convulsionada Jerusalén. El Resucitado se nos muestra en los jóvenes, y nos interpela desde ellos, a salir con Él y como Él, con sus opciones y actitudes que renuevan nuestra esperanza en el camino.

Los territorios de Bogotá, animados por este espíritu y bajo la consigna actual del proceso de Regionalización: “Construyendo Paz, Perdón y Reconciliación” desde cada territorio, han ido configurando también un renovado interés por la memoria y la identidad regional, a partir de la propuesta de las últimas Asambleas y del ejercicio narrativo y reflexivo convocado por la experiencia de sistematización. Estos elementos, junto con el proceso de cierre del Programa trienal y la proyección a continuar tejiendo en el camino del empoderamiento de las personas y comunidades con miras a la autosostenibilidad, nutren de importantes desafíos los discernimientos y la gestión misional en cada equipo de trabajo y en la Comisión Ejecutiva Regional.

Después de un profundo discernimiento entre los integrantes del equipo del territorio Kennedy, y atendiendo al nuevo enfoque de la Región Bogotá/Soacha, se acordó propiciar espacios de encuentro entre experiencias y visiones antagónicas, donde profesores, estudiantes de colegio y universidad, padres de familia vinculados a los Colegios Santa Luisa, San Luis Gonzaga, Soacha para Vivir Mejor y José María Veláz de Fe y Alegría y la Pontificia Universidad Javeriana, convergen para la reflexión personal y luego grupal para entender y sanar situaciones que conlleven procesos de paz, perdón y reconciliación. Así, la Pontificia Universidad Javeriana, desde el Programa Cultura para la Paz, del Centro de Fomento de la Identidad y Construcción de la Comunidad de la Vicerrectoría del Medio Universitario, facilita un proceso de formación que aborda de manera conjunta y consciente las preguntas sobre el territorio, sus significados y las capacidades, tanto individuales como colectivas, que promuevan la construcción de paz en la cotidianidad con enfoque de reconciliación y paz territorial. En este proceso se han tenido tres cohortes, la primera solo con maestros, la segunda involucrando también padres de familia y la tercera, además, con estudiantes. Esto ha significado un encuentro transgeneracional que nos ha permitido un diálogo diferente y una puesta en marcha de procesos de transformación. Se destaca de manera especial el encuentro del pasado 17 de noviembre con las personas de las diferentes cohortes del programa ComPaz?, donde se expresó el compromiso como constructores de paz desde los diferentes estamentos y se dio inicio a la preparación del plan de acción para el próximo año.

Cerros Orientales sigue en su apuesta por el arte y la política del Territorio. En este campo, durante los últimos años el territorio ha trabajado en cinco proyectos relacionados con el arte y la política. En primer lugar, Conversatorios de Actualidad Política, donde se retoma la coyuntura sociopolítica del País como herramienta formativa para el análisis de la realidad y favorecen el desarrollo de competencias de análisis y argumentación. Se han realizado 23 Conversatorios con jóvenes de grados décimo y undécimo de los Colegios del Territorio. El segundo proyecto es Expresarte, a través del arte los jóvenes aprendieron a reconocerse a ellos mismos, a visibilizar sus fortalezas e intereses, a desarrollar habilidades para relacionarse con otros, así como favorecer la expresión de sus sentimientos e ideas. Se han realizado 44 presentaciones de música, danzas, teatro, entre otros. El tercer proyecto es Sábados Ignacianos, que ha consolidado un grupo de exalumnos de los Colegio de la Compañía de Jesús en Colombia, interesados en continuar su formación ignaciana. Se han realizado 28 encuentros, donde se trabaja en formación espiritual, cultural, deportiva y jornadas de trabajo apostólico en fundaciones. El cuarto proyecto es el Centro Filarmónico, conformado por un grupo de 250 niños y jóvenes, quienes reciben formación musical promoviendo el desarrollo de la sensibilidad, el disfrute de la experiencia artística, el pensamiento creativo, la expresión simbólica y las prácticas artísticas colectivas. El último proyecto es la Escuela de Arte y Paz, que a partir de su desarrollo entre el 2016 y 2017 dejó importantes frutos en la formación en artes escénicas, artes visuales, música y escrituras creativas; a partir del arte se retomaron dos ejes de trabajo: el autorreconocimiento y el rol de cada uno de ellos en el grupo.

La experiencia en el territorio Usme – Ciudad Bolívar se inspira en la invitación que el Proyecto de Regionalización ha hecho para involucrar en su quehacer los temas de Paz y Reconciliación. En el año 2017 le dieron un nuevo aire al trabajo conjunto entre Fe y Alegría y la Pontificia Universidad Javeriana, por medio del Programa Social PROSOFI, con las facultades de Filosofía, Ingeniería y Psicología enfocado a la Cultura de Paz y No Violencia. Se integró la iniciativa de ParticipAcci?ón con el objetivo de crear espacios conjuntos para jóvenes de comunidades que son acompañados por PROSOFI y jóvenes que actúan en los procesos formativos de Fe y Alegría, en su mayoría, de las localidades de Usme y Ciudad Bolívar. Este trabajo los proyectó en el 2018 hacia un diplomado dirigido a los jóvenes que desean participar en sus territorios y que encuentran en la Cultura de Paz y No Violencia la oportunidad de generar cambios trascendentes en su entorno personal y comunitario. El Diplomado, orientado hacia la Participación Juvenil para la Paz y la Reconciliación, con una intencionalidad de formación a formadores, fue tomado por jóvenes de nuestros procesos regionales en Usme y Ciudad Bolívar, y de otros en Ibagué, Manizales, Cartagena, Soacha, Barranca, entre otros. Con el diplomado, los jóvenes vivieron experiencias y construyeron conceptos que fortalecieron sus capacidades ciudadanas; de este modo, les permitió apropiar herramientas necesarias para la construcción de paz en la vida cotidiana y como proponer escenarios de acción para la construcción de Paz a través de la participación organizada y la articulación en redes.

En el territorio Soacha continúan las acciones en pro del reconocimiento y la incidencia local de jóvenes y mujeres de la localidad VI: Altos de la Florida. Iniciativas de trabajo articuladas y acompañadas por la Red Juvenil Ignaciana y por la asesoría profesional de ingenieros agrónomos expertos en el campo de la Economía sostenible, respectivamente. Procesos como Espacios Protectores, Taller Arte para la Felicidad, Talleres de Sanación Pedagógica, entre otros, destacan la consolidación de herramientas y estrategias de Proyecto de vida y Espiritualidad Ignaciana como fuente primordial tanto para la población como para el equipo de colaboradores en la misión. El emprendimiento y los proyectos productivos en la lógica de la economía sostenible constituyen un mecanismo fundamental en la concepción de las fronteras de trabajo, donde se unen el SJR, jesuitas en formación, ASOBARTOLINA (Colegio San Bartolomé La Merced) y la Institución Educativa Soacha para vivir mejor (Fe y Alegría) y la Casa Ignaciana de la Juventud y su horizonte de sentido al servicio de la comunidad, en conciencia de sus necesidades vitales y sociales.

Que siga siendo el rostro del Señor Resucitado en todo ello, avivando la esperanza.