A lo largo de siete décadas, la Casa de Ejercicios Villasunción, ubicada en Bucaramanga, se ha consolidado como un lugar dedicado al crecimiento espiritual y al acompañamiento desde la tradición ignaciana. En este espacio se desarrollan retiros, Ejercicios Espirituales, encuentros formativos y actividades abiertas a la comunidad, orientadas a fortalecer la vida interior y el servicio a los demás. Su origen se remonta a 1952, gracias al legado de terrenos realizado por Elvira Mantilla de Mantilla y al apoyo de benefactores santandereanos que hicieron posible su construcción bajo la gestión del padre Antonio Uribe Urgegüí, S. J. La primera piedra fue bendecida en 1954 por el padre Ramón Aristizábal, S. J., y durante varias décadas la casa contó con el acompañamiento apostólico de las religiosas Esclavas de Cristo Rey.






