El pasado viernes, 28 de noviembre de 2025, el Colegio San Bartolomé La Merced acogió la Asamblea de las obras y comunidades jesuitas de la Región Bogotá – Soacha. En continuidad con el proceso de Regionalización de la Compañía de Jesús en Colombia, este encuentro nos convocó como un cuerpo apostólico plural, integrado por laicos, laicas y jesuitas que, desde la diversidad de nuestras vocaciones, tejemos juntos la misión confiada por el Señor.
Durante los últimos años, la Regionalización se ha consolidado como una llamada a colaborar con Dios desde un horizonte común, articulado en la escucha, la pluralidad y el discernimiento compartido. Este camino ha estado iluminado por el Plan Apostólico de Provincia que nos invita a Soñar juntos lo imposible y a ser cuerpo apostólico regional comprometido con la fe, la justicia, la reconciliación y el cuidado de la creación, para acompañar con esperanza y solidaridad a quienes más lo necesitan.
La historia reciente de la Región Bogotá – Soacha es fruto de un proceso continuo de encuentro, reconocimiento y colaboración. Sabemos que solo cuando nos encontramos de verdad podemos crecer en afecto apostólico y trabajar de manera más lúcida y libre por el Reino. Este proceso de escucha mutua nos ha permitido comprender que nuestra región tiene un hilo conductor inconfundible: los jóvenes, quienes ocupan el corazón de nuestra acción apostólica y nos invitan permanentemente a renovar nuestra mirada y nuestra esperanza.
La Asamblea de este año fue un momento significativo dentro del camino que venimos recorriendo. Fue un espacio para evaluar el trabajo realizado durante el 2025, reconocer los frutos y aprendizajes que el Espíritu ha suscitado en nosotros, y continuar afinando el modo como colaboramos entre obras y equipos pastorales. Uno de los núcleos de discernimiento fue la posibilidad de potenciar, de la mano del CIRE, la Mesa Regional de Espiritualidad Encarnada y Apostólica, un espacio para seguir profundizando en nuestra espiritualidad que se deja tocar por la realidad, que se hace gesto, presencia y servicio, y que orienta nuestras decisiones apostólicas.
Asimismo, la Asamblea abrió el horizonte hacia el año 2026. Desde el trabajo de nuestras Mesas Regionales de Reconciliación y Justicia y Ecología Integral, discernimos los desafíos y oportunidades que se asoman, particularmente ante el llamado que, como Provincia, viviremos intensamente en el Año de las Juventudes, un énfasis que expresa nuestra convicción de caminar con ellas y ellos, reconociendo su protagonismo, su voz y su creatividad en la construcción del futuro.
Como Región Bogotá – Soacha, seguimos en salida, atentos al paso del Espíritu, y dispuestos a hacer camino con Jesús siempre joven, que nos reúne, nos inspira y nos envía.









