fbpx

Febrero 12: “Delante de ti tienes fuego y agua; escoge lo que quieras. Delante de cada uno están la vida y la muerte, y cada uno recibirá lo que elija”

____________________________________________________________________________

Comunitas Matutina 12 de febrero 2023
VI Domingo del tiempo Ordinario – Ciclo A

________________________________________________________________________________________________

Por: Antonio José Sarmiento Nova, SJ

___________________________________________________________________________________________________

Lecturas:

  1. Eclesiástico 15: 14-20
  2. Salmo 118: 1-5; 17-18 y 33-34
  3. 1 Corintios 2: 6-10
  4. Mateo 5: 17-37

Un elemento que identifica claramente la modernidad y la postmodernidad es la búsqueda afanosa del ser humano en pos de su libertad, la afirma a tiempo y a destiempo, las grandes expresiones de la cultura se hacen voceras de ese propósito, en muchos casos es radical este deseo total de autonomía. Ser libres, tomar las riendas de la vida, de la historia, no permitir “intervenciones” esclavizantes, trabajar con denuedo para liberarse de toda tutela. Es plenamente legítimo este deseo, nos identificamos ciento por ciento con el mismo[1]. Pero también es preciso advertir que en esta apasionante tarea liberadora se esconden falacias, estudiadas a fondo por las ciencias humanas, particularmente el psicoanálisis, cuando se detectan “miedos a la libertad”, creación de nuevos sometimientos disfrazados de libre albedrío, como los que analiza con hondo sentido crítico Erich Fromm en un libro que así se titula[2].

Concretamente nos referimos a las “esclavitudes” de la humanidad “libre” de los siglos XX y XXI: la sociedad de consumo, la fascinación por la lógica del mercado, la idolatría de la capacidad adquisitiva, la multitud de paraísos artificiales creados por el temor a las responsabilidades que trae la libertad, los fundamentalismos ideológicos, políticos, religiosos, la absolutización de ciertos liderazgos, los sometimientos emocionales, los hombres y mujeres “usados” de modo esclavista,  con cifras aterradoras de los mismos. Muchos seres humanos son esclavos en la gran era de la liberación[3]. Los sistemas totalitarios del siglo XX –nazismo, comunismo, dictaduras militares y regímenes de seguridad nacional en América Latina y en África– con los “ciudadanos” que los aplauden y respaldan, son también lenguaje elocuente del miedo a la libertad. Y qué decir de las evasiones de la realidad en el mundo de las sustancias psicoactivas y el llamado “retorno de lo religioso” con sus sectas y grupos cerrados que se apoderan de mentes y conciencias, en patético ejercicio de colonización mental y emocional.

Ser libre es un reto de primera magnitud para el ser humano adulto, demanda un ejercicio permanente de discernimiento, de ponderación responsable de todas las alternativas que presenta la vida, examen cuidadoso sobre la base de una gran seriedad existencial, siempre alerta para despejar la tentación del sometimiento. De modo especial llamamos la atención sobre la pérdida de libertad cuando la experiencia religiosa se malentiende y se convierte en dictadura de la conciencia con el trasfondo de un Dios autoritario que no admite intentos de autonomía. Son muchos los análisis del hecho y de las creencias religiosas, también las posturas de numerosos seres humanos, con abierta confrontación a las instituciones religiosas, a las imágenes de Dios y a las consecuencias prácticas de esto, desde la afirmación de la libertad. Unos optan por abandonar la fe –ateísmo– otros someten la misma a rigurosa crítica -agnosticismo– y también muchos acceden a la genuina experiencia del Dios que libera[4].

Vamos al rescate del carácter liberador de la fe en Dios y de la experiencia religiosa y espiritual, en el modo como nos ha sido revelada en Jesús de Nazaret. Por eso, humildemente acogemos el pensamiento crítico de aquellos maestros de la sospecha que en la segunda mitad del siglo XIX y en buena parte del XX hicieron severas confrontaciones a la religión y a las religiones[5]. Carlos Marx desde la economía política nos habla de la “religión opio del pueblo”, Federico Nietzsche desde la moral propende por una condición humana emancipada de Dios y de superestructuras ideológicas. Sigmund Freud desde el psicoanálisis estudia las profundidades del inconsciente y se refiere a Dios como proyección de frustraciones no resueltas ¿No les parece que el Espíritu Santo pudo hablar a través de ellos?

Estamos entrando en una zona de alta susceptibilidad, para la Iglesia, para todas las tradiciones religiosas, para la cultura moderna y para todos los humanos, principales implicados en la cuestión. Jesús, en el texto del evangelio de este domingo, nos introduce en el más allá de la ley, en su espíritu, y nos conduce a la relación profunda de la libertad humana frente a Dios, cuestionando en su raíz la configuración legalista del judaísmo de su tiempo y dando una pauta decisiva para sus seguidores en todas las épocas de la historia[6]: “Y les digo que si la justicia de ustedes no es más grande que la de los maestros de la Ley y de los fariseos, no entrarán en el Reino de los cielos” [7].

El filósofo español Juan Martín Velasco estudia juiciosamente el impacto de la cultura moderna sobre la religión, la explicitación de la razón ilustrada y crítica, la secularización de la sociedad, los movimientos emancipatorios del siglo XX y las luces que brindan las ciencias sociales y humanas en esta perspectiva de autonomía, y ofrece  unas líneas de superación del conflicto a partir de una espiritualidad cristiana que sintoniza con las grandes preocupaciones de la modernidad, poniendo a dialogar el espíritu original del Evangelio con tales aspiraciones liberadoras[8].

La primera lectura nos sitúa frente a la gran posibilidad de ser libres: “Él te ha puesto delante fuego y agua, alarga tu mano y toma lo que quieras. ¡Qué grande es la sabiduría del Señor, tiene un gran poder y todo lo ve!” [9], con esta escueta afirmación el autor bíblico reconoce el sentido de la libertad, el discernimiento, la postura del hombre ante alternativas que –debidamente ponderadas– le permiten tomar una decisión, en el ejercicio maravilloso de la responsabilidad y de la capacidad de hacerse a sí mismo[10].

A esto lo conocemos en lenguaje clásico como el libre albedrío, tema clave de la filosofía y de la teología porque hace parte esencial de todo ser humano que toma en serio su vida queriendo estructurarla responsablemente, examinando con sentido crítico las alternativas que se le plantean y decidiendo ante ellas el sentido mismo de su existencia, de lo que lo hace plenamente humano.

Por otra parte, la segunda lectura –de la primera carta a los Corintios– nos dice: “Sin embargo, entre los perfectos hablamos de sabiduría, pero no de la sabiduría de este mundo ni de los jefes de este mundo, abocados a la ruina, sino de una sabiduría de Dios, misteriosa, escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra, desconocida por los jefes de este mundo…”[11].

Nos hemos referido frecuentemente a la colisión que se produce entre lo que Jesús plantea y la manera de ser y de pensar de ciertas mentalidades humanas, influidas por mentalidades legalistas, religioso-rituales, como las de los sacerdotes del templo de Jerusalén y los maestros de la ley.  Jesús entra en abierta contradicción con estos “mapas mentales” porque no ve en ellos posibilidades de libertad, cifran su saber en cumplimientos externos sin conversión al amor de Dios y al amor del prójimo, simplemente observancias, las más de ellas verdaderamente opresoras. De la sabiduría de la cruz propuesta por Pablo es de la que requerimos para poder vivir en una feliz libertad nuestra relación con Dios y nuestra apropiación de lo que entendemos por esa voluntad suya y por ley.

El texto evangélico que se propone para este domingo sigue como continuidad de las bienaventuranzas. El autor está escribiendo para judíos convertidos al cristianismo, por eso su lenguaje y continuas referencias a las tradiciones de Israel, a sus prácticas religiosas. No hace estas alusiones en línea de continuidad con el judaísmo sino en abierta discontinuidad. En Jesús se supera la Ley y se entra en una nueva lógica de relación con Dios y con el prójimo.

La oferta de Jesús es opuesta a la de los fariseos y maestros de la ley, él defiende la actitud ante el espíritu de la ley y no el cumplimiento por sí mismo, desconectado este de Dios y de lo más íntimo del corazón humano, y advierte sobre el conocido peligro del legalismo. La redacción del texto utiliza la contraposición “Ustedes han oído que se dijo a sus antepasados… pero yo les digo…” para indicar con esto la radical novedad del espíritu de los mandamientos, que consiste en superar con creces lo que está mandado puntualmente: “Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: no matarás, pues el que mate será reo ante el tribunal. Pues yo les digo que aquel que se encolerice contra su hermano será reo ante el tribunal; el que llame a su hermano imbécil será reo ante el sanedrín; y el que le llame renegado será reo de la Gehenna de fuego[12].

En cambio, Jesús alude a las exigencias del propio ser, y en esto surge de nuevo la cuestión de la libertad, ser libre pertenece a lo más íntimo de la condición humana, Jesús así lo asume y por eso nos guía por el sendero fino del espíritu que ha de inspirar nuestras conductas y observancias, trascendiendo su materialidad formal e imprimiéndoles un significado liberador y definitivo: “Para ser libres nos ha liberado Cristo[13].

 

[1] SERRANO GÓMEZ, Enrique. Modernidad y Libertad. En Revista Estudios Políticos número 26, páginas 9-24. Instituto de Estudios Políticos. Medellín, enero-junio 2005. ARENAS CASTILLO, Camila. El concepto de libertad moderna: una lectura feminista de la promesa inacabada. Trabajo para optar al título de Magister en Filosofía. Universidad de Chile. Santiago de Chile, 2005. KANT, Emmanuel. Crítica de la razón pura. Alfaguara. Madrid, 1978; Crítica de la razón práctica. Losada. Buenos Aires, 1993. MARCUSE, Herbert. El hombre unidimensional. Planeta. Buenos Aires, 1993.  NIETZSCHE, Federico. Más allá del bien y del mal. EDAF. Madrid, 1985. FREUD, Sigmund. El malestar en la cultura Alianza Editorial. Madrid, 2010.GONZÁLEZ GAMBOA, Jaime. La encrucijada de la libertad moderna. Tesis para optar al grado de Doctor en Filosofía. Universidad de Chile. Santiago de Chile, 2017. NOAH HARARI, Yuval. De animales a dioses. Debate. Bogotá, 2015.

[2] FROMM. Erich. El miedo a la libertad. Paidós Ibérica. Barcelona, 1980; Y seréis como dioses. Paidós Ibérica. Barcelona. 199; La condición humana actual. Paidós. Barcelona, 2009; Psicoanálisis de la sociedad contemporánea. Fondo de Cultura Económica. México, D.F., 1971; El corazón del hombre. Fondo de Cultura Económica. México D.F., 2020.

[3] GALÁN, Lola. Los nuevos rostros de la esclavitud. En https://www.fundacionpfizer.org/sites/default/files/01_los_nuevos_rostros_esclavitud.pdf  RUIZ PÉREZ, Francisco José. Las idolatrías redivivas. En Revista Proyección número 46, páginas 305-316. Facultad de Teología de Granada. Granada, 1999. NIETZSCHE, Federico. El nuevo ídolo en Así habló Zaratustra. Alianza Editorial. Madrid, 2003; páginas 86-89. RUBIO GIL, Angeles & SAN MARTÍN PASCAL, María Angeles. Subculturas juveniles, identidad, idolatrías y nuevas tendencias. En https://www.injuve.es/sites/default/files/Revista96_11.pdf  RUEDA, Eduardo & VILAVICENCIO, Susana. (Editores). Modernidad, colonialismo y emancipación en América Latina. Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales CLACSO. Buenos Aires, 2018. ARENDT, Hannah. Los orígenes del totalitarismo. Alianza Editorial. Madrid, 2006. BAUDRILLARD, Jean. La sociedad de consumo. Siglo XXI Editores. México D.F., 2002. CABALLERO CALDERÓN, Eduardo. El buen salvaje. Planeta. Barcelona, 1966.

[4] MARDONES, José María. Matar a nuestros dioses: un Dios para un creyente adulto. PPC. Madrid, 2007; Postmodernidad y cristianismo. Sal Terrae. Santander, 1988; Análisis de la sociedad y fe cristiana. PPC. Madrid, 1995.  TORRES QUEIRUGA, Andrés, Fin del cristianismo premoderno. Sal Terrae. Santander, 2000.  GARRIDO, Javier. El conflicto con Dios hoy. Sal Terrae. Santander, 2000. ROBINSON, John A.T. Sincero para con Dios. Ariel. Barcelona, 1969. TAMAYO ACOSTA, Juan José. Para comprender la crisis de Dios hoy. Verbo Divino. Estella, 2000.

[5] TORRALBA, Francesc. Los maestros de la sospecha. Fragmenta Editorial. Barcelona, 2013. MANRESA, Ferrán. Maestros de la sospecha: críticos de la fe. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2007.  RICOEUR, Paul. Freud: una interpretación de la cultura. Siglo XXI Editores. México D.F., 1999. NIETZSCHE, Federico. El crepúsculo de los ídolos. Alianza Editorial. Madrid, 2001. DELACAMPAGNE, Christian. Historia de la Filosofía en el siglo XX. RBA Libros y Publicaciones. Barcelona, 2022.

[6] DUCQUOC, Christian. Jesús, hombre libre. Sígueme. Salamanca, 1976. JUSTO, Emilio L. La libertad de Jesús. Sígueme. Salamanca, 2014. BINZ, Stephen J. El Dios de la libertad y de la vida: un comentario sobre el libro del Exodo. Liturgical Press. Colegeville, 1995. SOBRINO, Jon . Jesucristo Liberador. Trotta. Madrid, 1991. COSTADOAT, Jorge. Cristo liberador, mediador absoluto del Reino de Dios. En Revista Teología y Vida volumen XLIX, páginas 97-113.Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago de Chile, 2008. GUERRERO, Jesús Alonso. Jesucristo, salvador y liberador: la cristología de Jon Sobrino. Tesis para optar al grado de Licenciado en Teología. Pontificia Universidad Gregoriana. Roma, 1986. LOIS FERNÁNDEZ, Julio. Jesús de Nazaret, el Cristo liberador. HOAC. Madrid, 1995.

[7] Mateo 5: 20.

[8] MARTIN VELASCO, Juan. El malestar religioso de nuestra cultura. Ediciones Paulinas. Madrid, 1993; La experiencia cristiana de Dios. Trotta. Madrid, 1995; El encuentro con Dios. Caparrós Editores. Madrid, 1997. DUQUE, Joao. Manuel. El Dios ocultado. Sígueme. Salamanca, 2017. JOHNSON, Elizabeth A. La búsqueda del Dios vivo: trazar las fronteras de la teología de Dios. Sal Terrae. Santander, 2008. McFAGUE, Sallie. Modelos de Dios: teología para una era ecológica y nuclear. Sal Terrae. Santander, 1994. CABADA CASTRO, Manuel. El Dios que da qué pensar: acceso filosófico antropológico a la divinidad. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 1999.

[9] Eclesiástico 15: 16-18

[10] CASTILLO, José María. El discernimiento cristiano: por una conciencia crítica. Sígueme. Salamanca, 2001. LÓPEZ CORDERO, Martha Lucía. El discernimiento como educación responsable de la libertad desde las categorías de libertad, pecado y gracia. Propuesta teológica a partir de La Vida es Sueño de Pedro Calderón de la Barca. Trabajo de grado para optar al título de Magister en Teología. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá, 2009. CATALÁ, Toni. Discernimiento y vida cotidiana. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2012. MIFSUD, Tony. El discernimiento:  de la espiritualidad a la ética. En Revista Cuestiones Teológicas volumen 47 número 108, páginas 134-154. Universidad Pontificia Bolivariana. Medellín, julio-diciembre 2020. RUIZ JURADO, Manuel. El discernimiento espiritual: teología, historia, práctica. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 2002.

[11] 1 Corintios 2: 6-7

[12] Mateo 5: 21-22

[13] Gálatas 5: 1

Compartir en redes

Homilías del autor

Homilías

23
JUN

Después de la tempestad viene la calma

Ver más
23
JUN

“¡Maestro! ¿No te importa que nos estemos hundiendo?”

Ver más
23
JUN

“Después les dijo: ¿por qué tienen miedo? ¿Cómo no tienen fe? Entonces quedaron atemorizados y se decían unos a otros: ¿quién es este que hasta el viento y el mar le obedecen?”

Ver más
16
JUN

“Lo mismo de noche que de día, la semilla nace y crece sin que él sepa cómo”

Ver más
16
JUN

“También dijo Jesús: ¿A qué se parece el reino de Dios o con qué podremos compararlo? Es como una semilla de mostaza que se siembra en la tierra . Es la más pequeña de todas las semillas del mundo , pero una vez sembrada crece y se hace mayor que todas las otras plantas del huerto, con ramas tan grandes que hasta las aves pueden posarse bajo su sombra”

Ver más
Ir al contenido