fbpx

Marzo 12: “¿Cómo es que tú me pides agua a mí, que soy samaritana?”

___________________________________________________________

Domingo III de Cuaresma – Ciclo A (Juan 4, 5-42). 12 de marzo de 2023
___________________________________________________________

  Por: Hermann Rodríguez Osorio, SJ*

  herosj@hotmail.com

__________________________________________________________________________________________________

En medio de una noche oscura como la boca de un lobo, el capitán del barco reconoció a lo lejos la luz de otra embarcación que venía directamente hacia ellos. En seguida dio una orden al telegrafista: “Ordénele a esa embarcación que cambie su rumbo diez grados a estribor”. Un momento después llega un mensaje a la cabina del Capitán: “Ustedes deben cambiar su rumbo diez grados a babor”. El capitán pide que el mensaje esta vez sea más explícito: “Soy el capitán Baquero, le ordeno que gire su rumbo diez grados a estribor”. Mientras pasa todo esto, la luz se va acercando de manera rápida y peligrosa. Se recibe un nuevo mensaje en la cabina: “Soy el marinero Barragán. Le sugiero que gire su rumbo diez grados a babor”. El capitán muy contrariado y viendo que la luz ya está demasiado cerca envía una última advertencia: “Estoy al mando de un acorazado. Modifique su rumbo diez grados a estribor o no respondo por lo que pueda pasar”. La respuesta que llegó los deja a todos estupefactos: “Modifique su rumbo diez grados a babor. Tampoco respondo por lo que pueda pasar. Estoy al mando de un faro. Usted verá”.

La samaritana que llega a mediodía al pozo de Jacob, a las afueras de Sicar, en busca de agua, se encuentra, sorpresivamente, con que un judío, con rostro cansado, le pide de beber. “Jesús, cansado del camino, se sentó junto al pozo. Era cerca del mediodía. Los discípulos habían ido al pueblo a comprar algo de comer. En eso, una mujer de Samaria llegó al pozo a sacar agua, y Jesús le dijo: “Dame un poco de agua”. La sorpresa aumenta cuando este atrevido personaje le termina ofreciendo agua viva sin tener siquiera un balde y una soga para sacar unas gotas de agua del profundo pozo“. Jesús le contestó: “Si supieras lo que Dios da y quién es el que te está pidiendo agua, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva”. Pero, sin duda, las sorpresas apenas comenzaban, pues más tarde se sintió confrontada con la verdad de su vida. Jesús le dijo: “Ve a llamar a tu marido y vuelve acá”. La mujer le contestó: “No tengo marido”. Jesús le dijo: “Bien dices que no tienes marido; porque has tenido cinco maridos, y el que ahora tienes, no es tu marido. Es cierto lo que has dicho”.

Muchas veces salimos al encuentro de los demás revestidos con nuestras armaduras para defendernos y no dejar entrar a los otros en nuestra vida. Pero es frecuente, que nos tropecemos con la sorpresa de descubrirnos vulnerables y nos vemos obligados a cambiar nuestro rumbo para abrirnos a nuestra propia verdad. Es lo que le pasó al capitán del barco con el que comenzamos esta reflexión. Se sentía seguro y fuerte, pero tuvo que dejar a un lado su propio camino, porque estaba navegando hacia su propia destrucción. Algo parecido pasa cuando nos encontramos con la Palabra de Dios; ella nos confronta y nos ayuda a descubrir nuestra propia verdad. “Porque la Palabra de Dios tiene vida y poder. Es más cortante que cualquier espada de dos filos y penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta lo más íntimo de la persona; y somete a juicio los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4,12).

Este tiempo de Cuaresma nos invita a revisar nuestros caminos y corregir nuestro rumbo. Como la samaritana, el encuentro con Jesús pone en evidencia el camino equivocado que estamos siguiendo, al dejarnos guiar solamente por nuestros criterios.

* Sacerdote jesuita

Si quieres recibir semanalmente estos “Encuentros con la Palabra”, puedes escribir a herosj@hotmail.com pidiendo que te incluyan en este grupo.


___________________________________________________________________________________________________

Compartir en redes

Homilías del autor

Homilías

14
ABR

Dar testimonio de Cristo resucitado

Ver más
14
ABR

“Ustedes son testigos de estas cosas, y yo les enviaré lo que mi Padre les ha prometido”

Ver más
14
ABR

“¿Por qué tienen esas dudas en su corazón?”

Ver más
7
ABR

La misericordia de Dios presente en Jesús resucitado

Ver más
7
ABR

“Tomás exclamó: Tú eres mi Señor y mi Dios! Jesús le dijo: tú crees porque has visto. Felices los que creen sin haber visto!”

Ver más
Ir al contenido