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Mayo 15: Tres lecturas – Tres elocuentes mensajes prácticos

Pascua – domingo V C
(15-mayo-2022) Por: Jorge Humberto Peláez, SJ
jpelaez@javeriana.edu.co  Lecturas:

Hechos de los Apóstoles 14, 21b-27
Apocalipsis 21, 1-5ª
Juan 13, 31-33ª. 34-35

En este V domingo de Pascua, cada una de las lecturas nos comunica un mensaje profundo y práctico, que ilumina nuestras vidas como creyentes. Empecemos por el relato de los Hechos de los Apóstoles sobre uno de los viajes misioneros de san Pablo.
Este texto nos muestra una Iglesia joven, totalmente comprometida con el anuncio de la buena noticia de Jesús resucitado, sin trabas burocráticas y sin compromisos con el poder político. Lo más inspirador de este relato es comprender la agenda que desarrollaban Pablo y Bernabé en cada ciudad, es decir, su modus operandi: “En cada Iglesia, designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído”.
En pocas palabras, su metodología evangelizadora constaba de dos elementos básicos: una estructura mínima (“designaban presbíteros”) y una profunda experiencia de vida interior (oración y ayuno para prepararse espiritualmente para disponerse a la acción del Espíritu Santo). La tarea fundamental de los presbíteros era proclamar la Palabra, presidir la eucaristía, dispensar la gracia a través de los sacramentos y acompañar a la comunidad en su vida diaria. Estas primeras comunidades estaban focalizadas en lo fundamental, sin distraerse con otro tipo de debates o agendas. Este es el mensaje espiritual que nos comunica la primera lectura.
Vayamos ahora a la segunda lectura, tomada del Apocalipsis. Allí leemos: “Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, pues el primer cielo y la primera tierra desaparecieron (…) Mira, hago nuevas todas las cosas”. ¿Qué significan estas palabras del evangelista Juan? Es una hermosa forma de referirse a la resurrección de Jesucristo. Su paso de la muerte a la vida introduce un cambio radical de perspectiva, pues ya no somos unos seres que caminamos inexorablemente hacia la oscuridad de la muerte, sino que estamos llamados a compartir la vida divina. Las aguas del bautismo son como una nueva creación. De ahí que la manera como hablamos los bautizados debe desterrar los sentimientos pesimistas y las palabras cargadas de amargura. ¡Jesucristo está vivo! Somos hijos de Dios, estamos destinados a la felicidad.
Este poderoso mensaje del evangelista Juan (“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva”) debe impregnar la formación catequética de los niños y los jóvenes. Este cielo nuevo y esta tierra nueva no nos esperan al final de nuestra vida en este planeta. Esta realidad nueva empieza aquí y ahora mediante la transformación de las relaciones familiares y sociales, un trabajo honesto que nos hace administradores responsables de nuestra casa común, que nos inspira para una solución pacífica de los conflictos y respeta los valores democráticos. Así empezaremos a hacer realidad, aquí y ahora, esta nueva realidad, esa nueva creación que es resultado de la resurrección de Jesús. Este es el segundo mensaje que nos comunica la liturgia de este domingo.
El tercer mensaje que nos comunica la liturgia de este domingo se refiere al mandamiento del amor: “Les doy un mandamiento nuevo: que se amen unos a otros; como yo los he amado, ámense también unos a otros. En esto conocerán todos que son discípulos míos: si se aman unos a otros”.
En el mundo de las organizaciones, se insiste en resaltar el factor diferenciador del producto o servicio que se ofrece; los expertos en mercadeo diseñan estrategias para promocionar la marca.
Pues bien, en lenguaje cristiano, Jesús nos está invitando a que nuestra marca diferenciadora sea el amor mutuo: “En esto conocerán todos que son discípulos míos”. Estas palabras de Jesús son un fuerte llamado de atención para que seamos coherentes entre los valores que proclamamos y el modo concreto como gestionamos nuestros asuntos. Debemos examinar, con particular atención, la justicia en las relaciones laborales y en los intercambios económicos.
Es hora de terminar nuestra meditación dominical. Conservemos en nuestras mentes y corazones estos elocuentes mensajes que nos transmiten las lecturas bíblicas de este V domingo de Pascua: la sencilla y vigorosa metodología evangelizadora de las primeras comunidades cristianas; la nueva creación que se produce como consecuencia de la resurrección de Jesucristo; el amor mutuo como elemento diferenciador de los seguidores del Señor.

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