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Noviembre 27:“Tengan en cuenta el momento en que viven y vayan pensando en espabilarse del sueño, pues la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe”


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Comunitas Matutina 27 de noviembre 2022


Domingo I De Adviento ciclo A
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Por: Antonio José Sarmiento Nova, SJ

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Lecturas

  1. Isaías 2: 1-5
  2. Salmo 121: 1-9
  3. Romanos 13: 11-14
  4. Mateo 24: 37-44

¿Cómo llegamos a este Adviento de 2022, del que se nos dice que es tiempo de esperanza porque las promesas de Dios se dibujan en el horizonte? Un mundial de fútbol como el de Qatar, teñido de la sangre de miles de obreros trabajando a destajo en la construcción de suntuosos escenarios deportivos, malamente pagados según el capricho de los poderosos jeques del petróleo; en nuestro país la expectativa de una “paz total”, después de tantos años de violencias y de cifras enormes de muertos, desplazados y desaparecidos; el alza notable en el costo de vida que afecta en demasía los presupuestos de la mayoría de familias, con toda su carga de limitaciones y estrecheces; y, como siempre, la sociedad de consumo desatada en su frenesí de compras y gastos desmesurados[1].

¿Cuál es, entonces, la postura realista de la humanidad ante estos hechos, cuyo dramatismo nos interroga y exige respuestas críticas, contundentes, capaces de impactar en la vida de nuestras sociedades y de nuestras comunidades de fe? ¿Cómo vivir este Adviento desde Jesús, desde su Evangelio?[2] Debemos hacer un esfuerzo para re-significar los contenidos propios de este tiempo, porque son muchos los discursos y prácticas religiosas cristianas bastante triviales, fundamentalistas y desconectados del universo real de los seres humanos, de los escenarios cotidianos donde se viven simultáneamente los fracasos-sufrimientos y las búsquedas de sentido.

No es el caso entrar en explicaciones de fondo para estudiar las causas de estas visiones incompletas de nuestra fe, pero sí expresar la preocupación que esto genera, con la consiguiente búsqueda teológica y pastoral de hacer una afirmación integral de los elementos que conforman la Buena Noticia de Jesús: la plenitud de todos los seres humanos en Dios cuando pasemos la frontera hacia Él. Pero, al mismo tiempo, una anticipación comprometida, eficaz, gozosa, de la dimensión histórico-existencial de este mensaje, con su consiguiente influjo en una vida proactiva, capaz de dotar de significado trascendente todo el quehacer constructivo y creador de los seres humanos. También para que quienes nos involucramos en esta visión creyente hagamos una opción preferente, real y eficaz, por aquellos hermanos nuestros a quienes no llegan las mejores razones para vivir con significado y dignidad[3]. Adviento no es , entonces, un pasatiempo, un elemento de “checking list” en el calendario religioso del año. Es una manera de ser humanos, siempre en clave de esperanza con el indispensable referente de realidad, de encarnación, que no nos exime de la conexión comprometida con los clamores del ser humano en este momento de la historia.

 El ministerio del profeta Isaías, muy destacado en el Antiguo Testamento, se realiza en un período de angustia, por varias razones. La primera es que el pueblo reducido de Judá está acosado por las presiones de dos países poderosos: Asur y Egipto, deseosos de devorar a esta pequeña comunidad[4]. La segunda, porque la religiosidad de estos creyentes es apenas ritual, formal, con poca pasión por Dios y por su proyecto.

Consciente de estas limitaciones, el profeta se presenta como un testigo de la esperanza:”En tiempos futuros, el cerro de la Casa de Yavé será el más alto de los cerros y se elevará por encima de las lomas[5]. No ignora la crisis ni el vacío de sentido que viven sus contemporáneos, pero hace evidente que su misión procede de un Dios totalmente comprometido con la plenitud de su gente: “Gobernará a las naciones y administrará justicia a muchos pueblos. Harán arados de sus espadas y sacarán hoces de sus lanzas. Una nación no levantará la espada contra la otra…” [6] y por eso invita: “Casa de Jacob, ven, caminemos a la luz de Yavé[7].

Esto compromete a la comunidad de fe a cambiar su culto inerte, estereotipado, frío, por un tipo de vida coherente, que signifique con el propio relato vital la certeza de que Dios es el aval de su historia, y que esto se significa en la paz, en el respeto mutuo, en la armonía, nuevo orden de sentido que expresa como Yahvé sí es el fundamento de esta realidad llamada a una transformación radical. Lo que está en juego el paso cualitativo de una religiosidad “ideológica”, formal, sociocultural, a una experiencia transformadora del Dios viviente[8].

¿Cómo discurre esto en Colombia y en el mundo? Desde los análisis académicos rigurosos hasta la misma experiencia de contacto con estas condiciones dramáticas y dolorosas, podemos dar fe de que en este mundo, a muchísimos hombres y mujeres se les niega la posibilidad de vivir dignamente: decisiones políticas y económicas que privilegian los grandes capitales en contra de los requerimientos de las mayorías, desastres naturales que afectan a los más pobres porque las condiciones de su infraestructura no están preparadas para hacer frente a la fuerza desbordada de la naturaleza, sociedades de bienestar sofocadas en el consumo y en la vida placentera, desconocedoras de estos abrumadores y permanentes acontecimientos.[9]

Con el lenguaje de “lo que está en lo alto”, de la “luz”, los textos bíblicos nos están invitando a detectar el pre-texto de Dios, su pasión en extremo generosa por el ser humano y su felicidad, su deseo de hacer de esta historia un ámbito en el que la trascendencia del amor y de la libertad determinen todo el ser y la práctica de la condición humana: “Levanto mis ojos a los montes, ¿de dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra[10].

Cuando Pablo nos advierte: “Ustedes saben en qué tiempo vivimos y que ya es hora de despertar. Nuestra salvación está ahora más cerca que cuando comenzamos a tener fe: la noche avanza, está cerca el día[11], nos está proponiendo interpretar estos signos de los tiempos en clave teologal y derivar de ahí novedades sustanciales para nuestro modo de vivir. A eso, en lenguaje de cristianos raizales, le llamamos conversión, cambio de mentalidad, reorientación de nuestras motivaciones y prioridades: “ Dejemos entonces las obras propias de la oscuridad y tomemos las armas de la luz[12].  

Para nosotros esa luminosidad de Dios es el mismo Señor Jesús: “Más bien, revístanse de Cristo Jesús, el Señor”[13]. Con estos elementos, se trata de hacer un examen de conciencia juicioso, individual y comunitario, para detectar dónde residen nuestros afectos desordenados y cuáles sus consecuencias: afanes de superioridad, lejanía de los pobres, consumismo, derroche, vanidad religioso-moral, culto al poder, intrigas y maquiavelismo, religiosidad ritual, enfriamiento del matrimonio y de la familia, infidelidades, trabajo ejercido sin perspectiva de servicio, acumulación de riquezas, autojustificaciones, oscuridad, injusticia.

El tono apocalíptico del texto de Mateo es una invitación clarísima al reconocimiento humilde de estas deficiencias nuestras, y a la actitud de vigilancia que debe determinar la totalidad de nuestro proyecto de vida: «Por eso, estén ustedes prevenidos, porque no saben qué día vendrá su Señor”[14]. La alternativa no es “arreglar las cosas a última hora” después de haber llevado una existencia desordenada y egoísta, que tampoco parte del temor a la posible inminencia de la muerte. Lo que se propone es una vida según el Espíritu, fundamentada en Dios y en el prójimo, con la clara vivencia del proyecto de vida que se desprende del Evangelio[15].

Caminar por los senderos de Dios no es para construir una sociedad de perfectos, con el estilo arrogante de quienes se sienten mejores que los demás, al modo fariseo fustigado por Jesús. Esta es una propuesta para gentes humildes, que saben que el sentido definitivo de la vida no nos lo damos por nosotros mismos. El ser humano es radicalmente necesitado de Dios, de su vitalidad, y también necesitados de los demás seres humanos en clave de comunión y de solidaridad.

Vivir así es, por una parte, derribar todos los ídolos de la autosuficiencia y, por otra, acoger a cada persona como prójimo, como compañero de camino, en la seductora historia de los que construyen con esperanza esta nueva manera de vivir llamada Evangelio, siempre incluyente y dispuesta a la donación de todo nuestro ser. El advenimiento-adviento de Jesús se logra en el propio advenimiento. Es el desembarco de sí mismo en la propia conciencia para trascender hacia Dios y hacia los demás. Con esta sensibilidad empezamos el Adviento 2022 y el nuevo año litúrgico, en el que seremos acompañados principalmente por el evangelio de Mateo.

 

[1] PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO PNUD. Informe sobre desarrollo humano 2021-2022. Naciones Unidas. New York, 2022. ROXANA, Mauricio. Un crecimiento débil y crisis global frenan la recuperación del empleo en América Latina y el Caribe. Organización Internacional del Trabajo OIT. Ginebra, 2022. FRENKEL, Roberto & RAPETTI, Martín. La crisis mundial desde la perspectiva de los países en desarrollo: algunas reflexiones. En https://www.nuso.org/articulo/la-crisis-mundial-desde-la-perspectiva-de-los-paises-en-desarrollo-algunas-reflexiones/ MACKENZIE, Eduardo. La crisis colombiana del año 2022. Dipon. Bogotá, 2022. LOPEZ HERRAIZ, Alberto. Mundial de Qatar 2022, corrupción en la FIFA. Trabajo de grado en periodismo, Universidad Complutense. Madrid, 2021.

[2] ESTEVA, Gustavo. La crisis como esperanza. En Revista Bajo el Volcán volumen 8 número 14, páginas 17-53. Revista del postgrado de sociología. Benemérita Universidad Autónoma del Estado de Puebla, México; 2009. FINLEY, Mark. Esperanza para un mundo en crisis. Casa Editora Sudamericana. Buenos Aires, 2020. DE LUCA, Ana & LEZAMA, José Luis. La crisis del sistema de la vida. Reflexiones para una ecología política de la esperanza. En Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, volumen 66 número 242. Universidad Nacional Autónoma de México UNAM, 2021. GUEVARA ARISTIZÁBAL, Juan Felipe & ESCHENHAGEN, María Luisa. Pensar en tiempos de crisis: cómo dialogar con la vida? En https://www.scielo.org.co/pdf/noma/n46/0121-7550-noma-46-00237.pdf MESA, Miguel Angel. Espiritualidad para tiempos de crisis. Desclée de Brower. Bilbao, 2015. GONZÁLEZ DE CARDEDAL, Olegario. La raíz de la esperanza. Sígueme. Salamanca, 1985. BLOCH, Ernst. El principio esperanza (3 volúmenes). Trotta. Madrid, 2007.

[3] GARCÍA DE ANDOIN, Carlos. El desarrollo humano integral en la teología cristiana. En Revista de Fomento Social volumen volumen 73, número 2, páginas 211-223. Compañía de Jesús España. Madrid, 2018. LARRÚ, José María. Los valores, pilares del desarrollo humano integral. Un análisis en retrospectiva desde la propuesta de la Populorum Progressio. En Revista Miscelánea Comillas, volumen 76 número 149, páginas 375-407. Universidad Pontificia de Comillas. Madrid, 2018. PAPA PABLO VI. Carta Encíclica Populorum Progressio sobre el Desarrollo de los Pueblos. Librería Editrice Vaticana. Roma, 1967. LUSSI, Carmen. Una mirada teológica al desarrollo humano integral. Publicación del Centro Scalabriniano de Estudios Migratorios, disponible en www.csem.org.br

[4] GUERRA SUÁREZ, Luis María. Isaías, profeta de la esperanza. En Revista Almogaren volumen 29 número 1, páginas 121-133. Centro Teológico de Las Palmas. Palma de Gran Canaria, 2006. SANZ GIMÉNEZ-RICO, Enrique. Los profetas y la justicia. Aula de Teología de la Universidad de Cantabria. Santander, 4 de noviembre de 2014. CENTRO BÍBLICO VERBO DIVINO. Los profetas: hombres de Dios y del pueblo. Verbo Divino. Quito, 2015. MESTERS, Carlos y EQUIPO CRB. Lectura profética de la historia. Verbo Divino. Estella, 1999. JANTHIAL, Dominique. El libro de Isaías o la fidelidad de Dios a la casa de David. Verbo Divino. Estella, 2010.

[5] Isaías 2: 2

[6] Isaías 2: 4

[7] Isaías 2: 5

[8] CASTILLO, José María. Espiritualidad para insatisfechos. Trotta. Madrid, 2011; Dios y nuestra felicidad. Desclée de Brower. Bilbao, 2001. GALLI, Carlos María. La alegría siempre nueva del Evangelio y las novedades pastorales de Francisco. En https://www.repositorio.uca.edu.ar/bitstream/123456789/10695/1/alegría-siempre-nueva-evangelio.pdf RUSTER, Thomas. El Dios falsificado: una nueva teología desde la ruptura entre cristianismo y religión. Sígueme. Salamanca, 2011. DOMÍNGUEZ MORANO, Carlos. Creer después de Freud. Paulinas. Madrid, 1992. ESTRADA, Juan Antonio. Las muertes de Dios: ateísmo y espiritualidad. Trotta. Madrid, 2018. GARRALDA, Jaime. Desenterrar y vivir el Evangelio. Desclée de Brower. Bilbao, 2017. METZ, Johann Baptist. Memoria passionis: una evocación provocadora en una sociedad pluralista. Sal Terrae. Santander, 2007. GARRIDO, Javier. Introducción a la fe cristiana: para personas que buscan. Verbo Divino. Estella, 2019.

[9] CORTINA, Adela y CARRERAS, Ignasi. Consumo, luego existo. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2003. SEMINARIO TEOLÓGICO CRISTIANISMO Y JUSTICIA. Dios en tiempos líquidos: propuesta para una espiritualidad de la fraternidad. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2019. AUTORES VARIOS. La dignidad humana puesta en cuestión: aportes críticos en torno a una idea fundamental. Universidad de San Buenaventura. Bogotá, 2020. CONSEJO MUNDIAL DE IGLESIAS. Fortalecer el compromiso cristiano con la dignidad humana y los derechos humanos. En https://www.oikoumene.org/es/resources/documents/strengthening-christian-commitment-to-human-dignity-and-human-rights BURITICÁ ZULUAGA, Diego. El concepto de persona humana en la tradición cristiana y su progresión hacia el personalismo. En Revista Cuestiones Teológicas volumen 41, número 96, páginas 467-493. Universidad Pontificia Bolivariana. Medellín, julio-diciembre 2014. DÍAZ, Carlos. La persona como don. Desclée de Brower. Bilbao, 2001.

[10] Salmo 121: 1-2

[11] Romanos 13: 11-12

[12] Romanos 13: 12

[13] Romanos 13: 14

[14] Mateo 24: 42

[15] BERGER, Peter. Los numerosos altares de la postmodernidad. En busca de un paradigma para la religión en una época pluralista. Sígueme. Salamanca, 2016. GIMÉNEZ, Josep. Lo último desde los últimos: esbozo de esperanza y escatología cristianas. Sal Terrae. Santander, 2018. URíBARRI BILBAO, Gabino. Teología de ojos abiertos. Sal Terrae. Santander, 2018; Cosmovisión de la esperanza. En Revista Estudios Eclesiásticos volumen 81 número 317, páginas 435-456. Universidad Pontificia de Comillas. Madrid, 2006. FLECHA ANDRÉS, José Román. La esperanza cristiana en el ocaso de las utopías. En Revista Salmanticensis número 60, páginas 17-42. Universidad Pontificia de Salamanca, 2013. LIBANIO, Juan Bautista. Utopía y esperanza cristiana. Dabar. México, 2000. MOLTMANN,Jürgen & WIESEL, Elie. Esperar a pesar de todo. Trotta. Madrid, 1996.

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