La Fundación trabaja principalmente en la búsqueda de una sólida experiencia de fe personal y comunitaria; de una reflexión profunda sobre los desafíos que el Evangelio plantea a las culturas
Inspirados por los valores del evangelio y la espiritualidad Ignaciana, el colegio acompaña la formación de hombres y mujeres conscientes, competentes, compasivos y comprometidos para que reconozcan la igual dignidad