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«Comieron todos y se saciaron. Y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos»

Comunitas Matutina

Domingo XVIII del tiempo ordinario. 6 de agosto 2023

Por: Antonio José Sarmiento, SJ

Lecturas

  1. Isaías 55: 1 – 3
  2. Salmo 144: 8 – 18
  3. Romanos 8: 35 – 39
  4. Mateo 14: 13 – 21

En este mundo nuestro se dan abrumadoras paradojas, las constatamos cada día en vivo y en directo, cuando circulamos por nuestras ciudades y regiones: bienestar económico y comodidades excesivas para unos pocos, oportunidades y puertas abiertas para los mismos, sin mayor dificultad, círculos de privilegiados que ignoran el sufrimiento de la inmensa mayoría de la población; y, en el reverso de la moneda, lo que “toca” a la gente del común, al ciudadano (? ) que debe luchar a brazo partido para lograr el sustento de sus familias, aquel a quien los políticos de uno y otro signo ideológico utilizan electoralmente, prometiéndoles sinfín de beneficios que luego se esfuman en el aire, a quien utilizan los dueños del trabajo pagándoles salarios insuficientes, que deben luchar con denuedo para obtener los beneficios que por legítimo derecho les corresponden, a los que se cierran las puertas de la vida, a quienes también llegan los asedios de los grupos violentos, en eterno desfile de muerte y destrucción.¹

Las imágenes de excesiva opulencia de ciudades como Dubai, mundo de fantasía donde los petrodólares hacen posible todo bienestar material, y las dramáticas fotografías de la guerra en Siria y en Sudán del Sur, junto con las que nos impresionan provenientes de Haití o de las barriadas de nuestras capitales latinoamericanas, son un reflejo aterrador y paradójico de los desequilibrios y descartes de millones de seres humanos, promovidos por esta economía deshumanizante, siempre preocupada por la ganancia, sin sensibilidades éticas ni contemplaciones de solidaridad. A esto alude con fuertes palabras el Papa Francisco: “Abrirse al mundo es una expresión que hoy ha sido cooptada por la economía y las finanzas. Se refiere exclusivamente a la apertura a los intereses extranjeros o a la libertad de los poderes económicos para invertir sin trabas ni complicaciones en todos los países. Los conflictos locales y el desinterés por el bien común son instrumentalizados por la economía global para imponer un modelo cultural único. Esta cultura unifica al mundo pero divide a las personas y a las naciones , porque la sociedad cada vez más globalizada nos hace más cercanos, pero no más hermanos. ………Hay más bien mercados, donde las personas cumplen roles de consumidores o de espectadores. El avance de este globalismo favorece normalmente la identidad de los más fuertes que se protegen a sí mismos, pero procura licuar las identidades de las regiones más débiles y pobres, haciéndolas más vulnerables y dependientes”. ²

Qué pensamos y sentimos ante esto? Cuál es nuestra reacción? Es “normal” la injusticia en la distribución de la riqueza, el acceso inequitativo a los bienes básicos de subsistencia, es “normal” que 1.500 millones de seres humanos, hoy en 2023, sean pobres en el más pleno sentido de la palabra? 800 millones de personas sobreviven al día con 1.90 dólares, 1.000 millones de niños viven en pobreza. Mientras Qatar es el país con mayor renta per cápita del planeta, Sudán del Sur , Burundi , Haití y Malawi están clasificados en el nivel más alto de estados frágiles o fallidos ³. En el tipo de países como los de Escandinavia 4 o Emiratos Árabes Unidos las necesidades báscias están satisfechas de modo desmedido, dando paso a la cultura de lo suntuario y, por lo mismo, innecesario, mientras que en los ya referidos y en muchos otros las carencias en materia de salud, agua potable, educación, vivienda, educación, se viven con extremo dramatismo y sufrimiento. Es la gran penuria de la humanidad y la deuda ética que nos compromete a todos! 5

En el ya lejano 1967 el Papa de esos años, Pablo VI, en su encíclica Populorum Progressio sobre el Desarrollo de los Pueblos, señalaba con claridad profética la extrema injusticia de la economía mundial junto con la cruel desigualdad que la acompaña. También la palabra de Juan Pablo II, de Benedicto XVI y de Francisco han llamado la atención con altísima severidad sobre la materia 6. El mundo no puede vivir tranquilo en este “desorden establecido”. Dónde quedan nuestra concepción y práctica de la dignidad humana? 7  Qué deducimos a este respecto de la enseñanza de Jesús? 

La Palabra que se nos propone en este domingo tiene su centro en el gesto simbólico de Jesús cuando multiplica peces y panes, según el relato de Mateo: “Al atardecer se le acercaron los discípulos y le dijeron: El lugar está deshabitado , y la hora es ya avanzada. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida. Mas Jesús les contestó: denles ustedes de comer. Replicaron ellos: no tenemos aquí más que cinco panes y dos peces. El dijo: tráiganlos acá. Entonces ordenó a la gente acomodarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiéndolos, dio los panes a los discípulos, y estos a la gente. Comieron todos y se saciaron8. El gesto de Jesús significa que en la óptica de Dios la acogida al ser humano es universal, solidaridad, misericordia y compasión para todos 9. El Reino de Dios es abundancia de dones para todo ser humano, no caben las preferencias hacia unos desconociendo a la mayoría, hombre y mujer poseen en sí mismos el estatuto propio de su dignidad. 

Mediante el ministerio de Jesús sabemos que Dios Padre y Madre no tiene límites en materia de donación y de compartir, es lo que manifiesta el texto de Isaías, primera lectura de este domingo: “ ¡Atención, sedientos! , vengan por agua, también los que no tienen dinero: vengan, compren trigo, coman sin pagar, vino y leche gratis10. Estas palabras tienen su contexto en la expectativa que tiene Israel con respecto a una nueva época en la que todos tendrán derecho a la participación justa y equitativa en los bienes de la vida, como una de las más notables señales de la era mesiánica, tiempo de vida inagotable y de plenitud.

¿Cómo presentar este mensaje en medio de tantas mezquindades que generamos los humanos? Cómo contrastar con vigor el carácter gratuito de Dios con estas estrecheces del mundo capitalista? La invitación del profeta marca una oposición que pone en tela de juicio el pecado de Israel, olvidando a Dios y a las personas más débiles, magnificando su poder y sus riquezas, como sucede hoy en la sociedad de consumo, anestesiada en su mar de comodidades, en su individualista cultura de bienestar, en sus intereses pragmáticos, en su pobre visión del ser humano, reducido a productor y consumidor. 

El gesto de Jesús es uno de los indicativos del reino de Dios y su justicia, que se inaugura con El mismo: es la mesa servida, ilimitada, generosa, acogiendo a cada persona en la lógica de bienaventuranza que se desprende del amor del Padre. En el relato hay una clarísima alusión a la sacramentalidad eucarística, el pan que congrega en una misma mesa a los hombres y mujeres asumidos como hermanos-prójimos, la vida eterna contenida en este don, que es el mismo Señor Jesús, no se puede completar si no está referida a la justicia, al reconocimiento del derecho que tienen todos al sustento que les corresponde. La extrema sencillez de la narración es intencional , Jesús nos está diciendo que si Dios nos interesa, es imperativo que esto se manifieste en nuestro interés por la humanidad sufriente. No podemos ser de Dios si no pertenecemos a la gente, a la sufrida gente, a la que tiene hambre, a la que desplazan, a la que no pagan lo justo y lo debido, a la que se subestima y maltrata, a la que siempre lleva las de perder, porque ellos son los favoritos del Señor.¹¹

Con el relato de Mateo, Jesús exige a sus discípulos – y, en consecuencia, a nosotros – ser gestores de solidaridad, les desarma los pretextos que le exponen para despedir a la multitud, los confronta para que hagan lo máximo posible para que todos coman y queden satisfechos. No los dispensó de esta responsabilidad, tampoco nos dispensa a nosotros. Cómo está nuestra vida en materia de justicia y de solidaridad? 

La eucaristía, prefigurada en el gesto de la multiplicación de los panes y los peces, con su lenguaje de abundancia y acogida para todos sin excepción, es la significación sacramental de Jesús, él mismo es el don de Dios para saciar el hambre y la sed de tantos seres humanos, son millones en nuestro tiempo. Hambre física, sí, y también hambre de sentido de la vida y de razones para la esperanza. Celebrar este sacramento no es un ritual de espaldas a la realidad, para satisfacer los deseos de “comodidad espiritual” de muchos, no es posible reducir el gesto original de Jesús a una bonita ceremonia. De su fuerza sacramental se desprende una exigencia ética que compromete normativamente a todo el que tome en serio el Evangelio. Entre eucaristía y projimidad existe una mutua implicación que es obligante para quien participe en ella. ¹²

 

Bibliografía:

¹ OVEJERO, Anastasio. Desigualdad y pobreza en el mundo actual. Anastasio Ovejero. Madrid, 2022. ZICCARDI, Alicia (Editora). Pobreza, desigualdad social y ciudadanía. Los límites de las políticas sociales en América Latina. Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales CLACSO. Buenos Aires, 2001. CORREA HENAO, Magdalena; AMAYA CASTRO, Daniela; OSPINA RAMÍREZ, Mario Andrés; SUÁREZ RICAURTE, Federico (Editores). Pobreza y desigualdad: prospectiva 2030. Universidad Externado de Colombia. Bogotá, 2021. KONRAD ADENAUER STIFTUNG. Desigualdad de oportunidades y políticas públicas en América Latina. Fundacao Konrad Adenauer. Río de Janeiro, 2012. STIGLITZ, Joseph E. El malestar en la globalización. Taurus. Madrid, 2002. SOROS, George. La crisis del capitalismo global: la sociedad abierta en peligro. Plaza & Janés. Barcelona, 1999. PROGRAMA MUNDIAL DE ALIMENTOS. Serie de informes sobre el hambre en el mundo: el hambre y los mercados. Earthscan. Londres, 2009. ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA ALIMENTACIÓN Y LA AGRICULTURA FAO. El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo:informe 2022. FAO. New York, 2022. OXFAM INTERNACIONAL. Las desigualdades matan. Oxfam GB. Oxford, 2022.

²PAPA FRANCISCO. Carta Encíclica Fratelli Tutti sobre la Fraternidad y la Amistad Social. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2020; número 12.

³LEWIS, Oscar. Los hijos de Sánchez: autobiografía de una familia mexicana. Fondo de Cultura Económica. Ciudad de México, 1965. BUTTES, Stephen & NIEBYLSKI, Diana C. Pobreza y precariedad en el imaginario latinoamericano del siglo XXI. Cuarto Propio. Santiago de Chile, 2017. DUTERME, Bernard y autores varios. Huir de Centroamérica. Editorial Popular. Madrid, 2022. LANDONI, Juan Sebastián & VILLEGAS, Luciano. Pagan los pobres: consecuencias negativas de políticas públicas con buenas (y malas ) intenciones. Galerna. Buenos Aires, 2022. AUYERO, Javier & SERVIÁN, Sofía. Cómo hacen los pobres para sobrevivir. Siglo XXI Editores. Ciudad de México, 2023. NACIONES UNIDAS OFICINA DEL ALTO COMISIONADO PARA LOS DERECHOS HUMANOS. Los principios rectores sobre la extrema pobreza y los derechos humanos. Naciones Unidas. New York, 2013. 

4Suecia, Dinamarca, Noriega, Islandia, Finlandia, países netamente primermundistas, no conocen la experiencia de la pobreza. 

5SALESIANOS ESPAÑA. La cultura del despilfarro y el descarte humano. Madrid, 2020. BAUDRILLARD, Jean. La sociedad de consumo: sus mitos, sus estructuras. Siglo XXI Editores. Madrid, 2009. STUART, T. Despilfarro, el escándalo global de la economía. Alianza Editorial. Madrid, 2011. SCHULDT, Jürgen. Civilización del desperdicio. Psicoeconomía del consumidor. Universidad del Pacífico. Lima, 2013. CORTINA, Adela & CARRERAS, Joan. Consumo…luego existo. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2004. 

6PAPA PABLO VI. Carta Encíclica Populorum Progressio Sobre el Desarrollo de los Pueblos. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 1967. PAPA JUAN PABLO II. Carta Encíclica Laborem Exercens sobre el Trabajo. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 1981; Carta Encíclica Centesimus Annus en el centenario de Rerum Novarum. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 1991. Carta Encíclica Sollicitudo Rei Socialis. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 1987. PAPA BENEDICTO XVI. Carta Encíclica Caritas in Veritate. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2009. PAPA FRANCISCO. Carta Encíclica Laudato Si sobre el cuidado de la casa común. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2015.

7CONSEJO PONTIFICIO JUSTICIA Y PAZ. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2005. CAMACHO LARAÑA, Ildefonso. Creyentes en la vida pública: Iniciación a la Doctrina Social de la Iglesia. San Pablo. Madrid, 1995. ROLDÁN SOLANO, Wilmar Esteve. La dignidad humana desde la Doctrina Social de la Iglesia. Tesis de grado para obtener el título de doctor en teología. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá, 2020. SCANNONE, Juan Carlos. Teología de la Liberación y Doctrina Social de la Iglesia. Cristiandad. Madrid, 1987. 

8Mateo 14: 15-20

9CASTILLO, José María. La ética de Cristo. Desclée de Brower. Bilbao, 2008. GONZÁLEZ FAUS, José Ignacio. Plenitud humana: reflexiones sobre la bondad. Sal Terrae. Santander, 2022. KASPER, Walter. La misericordia, clave del Evangelio y de la vida cristiana. Sal Terrae. Santander, 2014. CUNHA, Jorge. La ética de Jesús. Sígueme. Salamanca, 2018. SCHRAGE, Wolfgang. Ética del Nuevo Testamento. Sígueme. Salamanca, 1990. DE MARTINI, Siro M.A. Misericordia y Justicia. Pontificia Universidad Católica Argentina. Buenos Aires, 2013. LAGUNA, José. Hacerse cargo, cargar y encargarse de la realidad. Hoja de ruta samaritana para otro mundo posible. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2011. 

10Isaías 55: 2

¹¹CONSEJO MUNDIAL DE IGLESIAS CMI. Al servicio de un mundo herido en solidaridad interreligiosa. CMI. Ginebra, 2020. PELÁEZ, Jesús. La propuesta de solidaridad de Jesús de Nazaret: la parábola del Buen Samaritano. En https://www.es.scribd.com/document/545341451/La-propuesta-de-solidaridad-de-Jesus-de-Nazaret FALCONI BENÍTEZ, Fander. Solidaridad sostenible: la codicia es indeseable. Flacso. Quito, 2017. TABRA OCHOA, Edison Paul. Ética de la solidaridad: perspectivas históricas y normativas. Globethics. Ginebra, 2017. BESTARD COMAS, Joan. Globalización, Tercer Mundo y solidaridad. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 2003. VIDAL, Marciano. Para comprender la solidaridad: virtud y principio ético. Verbo Divino. Estella, 1996. 

¹²SCOTT, Margaret. La Eucaristía y la justicia social. Sal Terrae. Santander, 2010. DE CAMARGO, Gilson Cezar. Eucaristía, caridad y justicia social. En https://www.cmglobal.org/en/files/2018/08/VT-2005-01-14-ESP-GCEZARDECAMARGO.pdf AGUIRRE MONASTERIO, Rafael. La mesa compartida: estudios del Nuevo Testamento desde las ciencias sociales. Sal Terrae. Santander, 1994. GONZÁLEZ FAUS, José Ignacio. Símbolos de fraternidad: sacramentología para empezar. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2006. IZUZQUIZA , Daniel. Al partir el pan. Notas para una teología política de las migraciones. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2010. GESTEIRA GARZA, Manuel. La eucaristía, misterio de comunión. Sígueme. Salamanca, 1992. 

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