fbpx

“Hemos encontrado al Mesías que significa: Cristo”

Comunitas Matutina

Domingo II del tiempo ordinario. Ciclo B. 14 de enero 2024.

Volvemos a la vida cotidiana después del descanso y del solaz que significan los encuentros de familia y amistades para celebrar la Navidad, para despedir el año que concluye y para acoger con optimismo el que comienza. La pedagogía que la Iglesia propone en su ciclo litúrgico mediante las lecturas bíblicas – principalmente las que corresponden a domingos y festivos – nos va guiando en un camino creciente de seguimiento de Jesús. Cada Palabra dominical es un hito fundamental en esta tarea cristiana de configurar la vida con la del Señor, de cualificarse para interpretar su propia existencia en la clave que Dios nos revela en él. [1]

Así pues, empezamos este ciclo con tres asuntos claves: el llamamiento que Dios hace al joven Samuel (primera lectura), la dignidad del cuerpo y de la sexualidad (segunda lectura), el feliz hallazgo de Jesús por parte de varios discípulos (Evangelio). ¿Cómo se compaginan estos textos con nuestra vida? ¿Qué mensaje nos traen para los proyectos que acariciamos en este 2024? ¿Cuáles son esos aspectos de la vida en los que queremos hacer énfasis, realidades que nos hacen más humanos, más auténticos, más trascendentes, más configurados con el proyecto de Dios para nosotros? Tengamos siempre presente que la gran vocación a la que Él nos invita es a realizarnos plenamente como hombres y mujeres, en la vida de pareja, en la paternidad-maternidad, en la filiación-fraternidad, en la amistad, en el estudio y en el trabajo, en el manejo de los recursos económicos, en el servicio a la comunidad, en nuestros aportes para modelar la sociedad con mayor justicia y equidad, en los valores que determinan nuestras opciones, en la espiritualidad, también en el descanso y en la recreación.[2] La vocación cristiana no es algo superpuesto a lo humano, distinto de nuestra realidad. En ese relato que somos, Dios acontece haciéndonos mejores, siempre contando con el concurso de nuestra libertad. Él, lo hemos afirmado con frecuencia, es un especialista en modelar seres humanos excelentes, toda la propuesta teologal es una estrategia de progresiva humanización en clave trascendente, y el modo propio reside en el mismo Señor Jesús. Qué bueno será que, al empezar 2024, nos tracemos un itinerario de crecimiento en esas dimensiones humanas y divinas.

El relato de 1 Samuel nos ayuda a hacer claridad en esta materia. Este es un joven en plan de formación, abierto a escuchar las “voces” de Dios, de la vida, escrutando dónde podrá realizarse con mayor autenticidad, no está cruzado de brazos, vive una bella búsqueda vocacional: “El joven Samuel seguía sirviendo al Señor bajo las órdenes de Elí. En aquella época era muy raro que el Señor comunicara a alguien un mensaje; no era frecuente que alguien tuviera una visión. Pero un día Elí, que había comenzado a quedarse ciego y no podía ver bien, estaba durmiendo en su habitación. Samuel estaba acostado en el templo del Señor, donde se encontraba el arca de Dios. La lámpara del santuario seguía encendida. Entonces el Señor lo llamó: ¡Samuel! Aquí estoy, contestó él…”[3] La vida no se elabora de una vez por todas, nunca podemos afirmar que estamos graduados definitivamente en sabiduría existencial, es un proceso permanente, demanda atenta escucha a la realidad, a las voces y llamadas que surgen en nuestro contexto, a los constantes cuestionamientos que nos planteamos, a las experiencias que nos sacuden, a Dios mismo que discretamente emerge en los distintos momentos de nuestro devenir,[4] Dios siempre está demandando de nuestra parte aquello que San Ignacio de Loyola llamó el MAGIS [5], una constante y creciente tarea de ser más y mejores, no siguiendo los dictados del éxito egocéntrico sino los del amor, la justicia y la solidaridad. Valga, pues, el ejemplo de este jovencito bíblico para estimular nuestros proyectos de vida en el comienzo de este nuevo año, que sea Dios nuestro horizonte y futuro. ¡Él nos hace libres y aptos para el amor!: “Samuel creció y el Señor le ayudó y no dejó de cumplir ninguna de sus promesas. Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, reconoció que Samuel era un verdadero profeta del Señor. Y el Señor volvió a revelarse en Siló, pues allí era donde Él daba a conocer a Samuel su mensaje; después Samuel se lo comunicaba a todo Israel”. [6]

En la segunda lectura de este domingo, tomada de 1 Corintios, San Pablo se refiere a la dignidad del cuerpo y de la sexualidad, y lo hace con la vehemencia que lo caracteriza. En estos tiempos contemporáneos reflexionar y proponer sobre esto es materia de gran sensibilidad, principalmente por el altísimo sentido de autonomía que asiste a la mayoría de las personas. Así como en otro tiempo el mundo católico insistió desmedidamente en la moral sexual, ahora la cultura ha incurrido en un excesivo relativismo y en una advertencia que a menudo es perentoria: “no te metas con mi cuerpo, es mío, y yo lo vivo como me parezca”. Sin entrar en minuciosidades, y asumiendo lo propio cristiano sobre el carácter integral del ser humano, cuerpo, mente, espíritu, razón, voluntad, libertad, afectividad, sí cabe tomar muy en cuenta lo que dice el apóstol: “O no saben que sus cuerpos son templo del Espíritu Santo, que habita en ustedes y que han recibido de Dios? Por lo tanto, ustedes no se pertenecen, sino que han sido comprados, ¡y a qué precio! Glorifiquen, entonces, a Dios en sus cuerpos”. [7]

Todo lo que nos constituye como humanos es materia de esta dignidad que se ha realizado plenamente en el Señor Jesucristo, él es la estatura de esta nueva condición, la concepción humanista del cristianismo tiene raigambre teologal. En ese orden de cosas, la sexualidad es una realidad que ha de vivirse en esa perspectiva, sin modo timorato y reprimido, tampoco con permisividad y libertinaje. La conducta moral que se desprende del seguimiento de Jesús es liberadora, dignificante y hace honor a la racionalidad debidamente articulada con la afectividad y la inteligencia emocional.[8]

La cosificación de la sexualidad, el fundamentalismo hedonista, la desmesurada genitalización del sexo, el desbordamiento de la pornografía, el sexo “por pasarla bien” y la mentalidad dominante en muchos ámbitos de la sociedad en estos asuntos, no facilitan la integración personalizante, la complementariedad masculino-femenino, la trascendencia espiritual de estas identidades, la formación serena desde la niñez y adolescencia. Porque de lo que se trata es de moldear una sólida conciencia de sí mismo, vivir lo sexual con la madurez propia de quien se sabe inscrito en la gran historia del amor de Dios,[9] que en Jesucristo nos ha revelado en qué consiste ser auténticamente humano. El proyecto de Jesús es en esencia un proyecto de libertad y felicidad integrales, no es una postura radical de vetos e intransigencias sino un aporte que tiene en la dignidad humana asumida salvíficamente por el Señor su clave de comprensión y de vivencia.

Encontramos el sustento de todo lo afirmado hasta ahora en la feliz expresión de Andrés, el hermano de Pedro: “Hemos encontrado al Mesías”. [10] Un hallazgo que no es fortuito sino la apertura a una dimensión totalmente novedosa que llenó de significado la vida de esos pescadores galileos, con Pedro a la cabeza, que hizo de ellos testigos de la nueva fe que llegó a la humanidad con la Buena Noticia de Jesús.[11] Ese hallazgo es también para nosotros, hombres y mujeres de 2024. ¿Estamos dispuestos a dejarnos sorprender por él? ¿Queremos insistir en ir a ver dónde vive? ¿Su Evangelio conmueve los cimientos de nuestra vida?

El relato del evangelio de Juan, puesto significativamente en el comienzo de la narración, nos pone de frente a nuestro proyecto de vida “en cristiano”. Empezamos el año, hemos celebrado el misterio de la Encarnación, hemos contemplado la dulce y amorosa espera de María, la sabia discreción de José, el entusiasmo de los pastorcillos, la envidiosa ira del rey Herodes, el maravilloso acontecimiento de un Dios nacido en los márgenes de la historia: “Él, que era de condición divina, no consideró esta igualdad con Dios como algo que debía guardar celosamente: al contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de esclavo y haciéndose semejante a los hombres”.[12]

¿Qué nos dice nuevamente esta contundente manifestación de Dios, toda ella despojada de vanagloria y de grandezas humanas? ¿Cómo incide esto en nuestras opciones, en la determinación de nuestra escala de valores, en los énfasis que queremos trabajar en este año, en las huellas que queremos dejar en el camino de la vida? ¿Nos sorprende gratamente este Señor tan humano, tan descalzo, tan solidario, tan encarnado, tan divino? ¿Cómo nos identificamos con estos primeros discípulos?: ”Al día siguiente, estaba Juan otra vez allí con dos de sus discípulos y, mirando a Jesús que pasaba, dijo: Este es el Cordero de Dios. Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús. Él se dio la vuelta y, viendo que lo seguían, les preguntó: ¿Qué quieren? Ellos le respondieron: Rabbí – que significa maestro – ¿dónde vives? Vengan y lo verán, les dijo. Fueron, vieron donde vivía y se quedaron con él ese día”. [13]

[1] PÉREZ TAMAYO, Matilde Eugenia. El año litúrgico. En https://www.semillitademostaza.files.wordpress.com/2013/05/el-ac3b1olitc3bargico.pdf BERNAL, José Manuel. Para vivir el año litúrgico. Verbo Divino. Estella, 1997. PAPA PABLO VI. Carta Apostólica por la que se aprueban las normas universales sobre el Año Litúrgico el nuevo Calendario Romano General. En https://www.liturgiapapal.org/attachments/article/241/Carta%20Apostolica.pdf GOÑI BEASOAIN, José Antonio. La espiritualidad del año litúrgico. En https://www.paulorenaliturgia.com/wp-content/uploads/2019/11/La-espiritualidad-del-Año-Liturgico-Surge-73-2015-351-373.pdf AUGÉ, Matías. A través del Año Litúrgico, Cristo mismo presente en su Iglesia. Buena Prensa. Ciudad de México, 2017. GUTIÉRREZ MERINO, Gustavo. Compartir la Palabra, a lo largo del Año Litúrgico. Centro de Estudios y Publicaciones CEP. Lima, 2019. NESMY, Jean. Espiritualidad del Año Litúrgico. Herder. Barcelona, 1970. CASTELLANO, Jesús. El Año Litúrgico, memorial de Cristo y mistagogía de la Iglesia. Centro de Pastoral Litúrgica. Barcelona, 1999.

[2] CASULLO, M. Proyecto de Vida y decisión vocacional. Paidós. Buenos Aires, 1995. D´ANGELO HERNÁNDEZ, Ovidio. Proyecto de Vida y desarrollo integral humano. En https://www.biblioteca-repositorio.clacso.edu.ar/bitstream/CLACSO/5592/1/07D050.pdf FREIRE, Paulo. La educación como práctica de libertad. Siglo XXI. Ciudad de México, 1991. GONZALEZ, Lucini. Aprender a vivir. Propuesta didáctica. Grupo Anaya. Madrid, 1996. MASLOW, Abraham. El hombre autorrealizado. Paidós. Barcelona, 1979. MONBOURQUETTE, J. A cada cual su misión: descubrir el proyecto de vida. Sal Terrae. Santander, 2000. PARDO, I. Jóvenes construyendo su proyecto de vida. Cooperativa Editorial Magisterio. Bogotá, 2012. ASOCIACION DE COLEGIOS DE LA COMPAÑÍA DE JESUS EN COLOMBIA ACODESI. La formación integral y sus dimensiones, propuesta educativa. Acodesi. Bogotá, 2002. GARRIDO, Javier. Proceso humano y gracia de Dios. Sal Terrae. Santander, 1998.

[3] 1 Samuel 3: 1-4

[4] SAURÍ, Jorge J. Persona y personalización. Carlos Lohlé. Buenos Aires, 1989; El hombre comprometido. Carlos Lohlé. Buenos Aires, 1965. CAMUS, Albert. El hombre rebelde. Alianza Editorial. Madrid, 2018; El mito de Sísifo. Alianza Editorial. Madrid, 2015. FRANKL, Viktor. El hombre en busca de sentido. Herder. Barcelona, 1999. MARÍAS, Julián. Ortega, circunstancia y vocación (2 volúmenes). Revista de Occidente. Madrid, 1973; Tratado de lo mejor. Alianza Editorial. Madrid, 1988. CASASNOVAS DE VROOMEN, Laura. (In)autenticidad existencialista en tiempos de redes sociales. Trabajo para obtener el título de Master en Filosofía para los Retos Contemporáneos. Universitat Oberta de Catalunya. Barcelona, 2021. TAYLOR, Charles. Ética de la autenticidad. Paidós. Barcelona, 1994. LÄNGLE, A. Vivir auténticamente. En https://www.laengle.info/userfile/doc/Vivir-autenticamente.pdf

[5] CABARRÚS, Carlos Rafael. El magis ignaciano. Impulso a que la humanidad viva. En https://www.es.scribd.com/document/270901973/El-Magis-Ignaciano-Carlos-Rafael-Cabarrus-SJ JACQUET GODOY, Adán Jesús. El magis ignaciano, un criterio de elección para la educación inclusiva. En Papeles Salmantinos de Educación número 25, páginas 9-37. Universidad Pontificia de Salamanca, 2021. MOLLÁ, Darío. El Más Ignaciano: tópicos, sospechas, deformaciones y verdad. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2015. ZARZOSA PARCERO, Aurora. Espiritualidad Ignaciana y proceso de humanización. En https://www.ibero.mx/sites/all/themes/ibero/descargables/coordinacion-identidad-mision/formacion-ignaciana-min.pdf LOWNEY, Cris. El liderazgo al estilo de los jesuitas. Norma. Bogotá, 2004. VASQUEZ POSADA, Carlos. Propuesta educativa de la Compañía de Jesús. Kimpres. Bogotá, 2006.

[6] 1 Samuel 3: 19 a 4: 1

[7] 1 Corintios 6: 19-20

[8] MARINA, José Antonio. La sexualidad y la ética. En https://www.injuve.es/sites/default/files/03%20SEXUALIDAD%20Y%20ETICA.pdf DE LA TORRE DÍAZ, Javier. Moral sexual. Aula de Teología de la Universidad de Cantabria. Santander, 26 de febrero de 2008. MIFSUD, Tony. La sexualidad: una primera aproximación desde la ética cristiana. En https://www.confar.org.ar/descargas/textos/sexualida_aproximacion_desde_etica_cristiana.pdf PELAEZ, Jorge Humberto. Moral sexual. Un camino de humanización y crecimiento. Centro Editorial Javeriano CEJA. Bogotá, 2000. NELSON, James & LONGFELLOW, Sandra. La sexualidad y lo sagrado, fuentes para la reflexión teológica. Desclée de Brower. Bilbao, 1996. VIDAL, Marciano. Para conocer la ética cristiana. Verbo Divino. Estella, 2005. ROSKIN, Anthony (Editor). La sexualidad humana. Nuevas perspectivas del pensamiento católico. Cristiandad. Madrid, 1978. BONETE, Enrique. Ética de la sexualidad. Diálogos para educar en el amor. Desclée de Brower. Bilbao, 2017. LÓPEZ AZPITARTE, Eduardo. Ética de la sexualidad y del matrimonio. Paulinas. Madrid, 1992; Simbolismo de la sexualidad humana. Sal Terrae. Santander, 2001. FLECHA ANDRÉS, José Román. Moral de la sexualidad. La vida en el amor. Sígueme. Salamanca, 2005.

[9] GONZALEZ, Luis Jorge. Terapia para una sexualidad creativa. Castillo. Monterrey, 1992. CONGREGACION PARA LA EDUCACION CATOLICA. Varón y Mujer los creó. Para una vía de diálogo sobre la cuestión del “gender” en la educación. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2019. CONSUDEC CONSEJO SUPERIOR DE EDUCACIÓN CATOLICA. Aportes para la implementación del programa de educación sexual integral. Santillana. Buenos Aires, 2014. LOPEZ, Félix & FUERTES, Antonio. Para comprender la sexualidad. Verbo Divino. Estella, 1991. CHOZA, Jacinto. Antropología de la sexualidad. Thémata. Sevilla, 2017. MASIÁ CLAVEL, Juan. Antropología de la sexualidad y teología moral. Una perspectiva feminista. En Estudios Eclesiásticos número 73, páginas 43-60. Universidad Pontificia de Comillas. Madrid, 1998.

[10] Juan 1: 41

[11] EVELY, Louis. La cosa empezó en Galilea. Sígueme. Salamanca, 1985. MARCHESI, Giovanni. Jesús de Nazaret: ¿quién eres? San Pablo. Madrid, 2007. LÓPEZ DORIGA, Enrique. ¿Quién eres, Jesús de Nazaret? Buena Prensa. Ciudad de México, 2017. SEGUNDO, Juan Luis. El hombre de hoy ante Jesús de Nazaret (3 volúmenes). Cristiandad. Madrid, 1987. LENAERS, Roger. Jesús: ¿una persona como nosotros? Servicios Koinonía. Ciudad de Panamá, 2020. DUQUOC, Cristian. Jesús, hombre libre. Esbozo de una cristología. Sígueme. Salamanca, 2005.

[12] Filipenses 2: 6-7

[13] Juan 1: 35-39

Compartir en redes

Homilías del autor

Homilías

16
JUN

“También dijo Jesús: ¿A qué se parece el reino de Dios o con qué podremos compararlo? Es como una semilla de mostaza que se siembra en la tierra . Es la más pequeña de todas las semillas del mundo , pero una vez sembrada crece y se hace mayor que todas las otras plantas del huerto, con ramas tan grandes que hasta las aves pueden posarse bajo su sombra”

Ver más
9
JUN

“Después entró Jesús en una casa, y se juntó de nuevo tanta gente que ni siquiera podían comer él y sus discípulos. Al saber que estaba allí, los parientes de Jesús acudieron a llevárselo, pues decían que se había vuelto loco”

Ver más
02
JUN

“Tomen, este es mi cuerpo…Esta es mi sangre de la alianza que es derramada por muchos”

Ver más
26
MAY

“Reconoce hoy y medita en tu corazón que el Señor es Dios – allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra – y no hay otro”

Ver más
19
MAY

“A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común”

Ver más
Ir al contenido