En el marco de nuestro itinerario regional, los jóvenes de las obras de la Compañía de Jesús en la Región Bogotá–Soacha se dieron cita el pasado 9 de abril en la Manzana Jesuítica de Bogotá.
Como Región, nos unimos a la conmemoración del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado, no como un gesto protocolario, sino como una toma de postura: hacer memoria, dar lugar a la palabra de quienes han sido silenciados y sostener, en comunidad, la búsqueda de verdad, justicia, reparación y reconciliación.
La jornada nos llevó a disponernos ante las historias de las víctimas con respeto, a escuchar lo que dicen los territorios heridos y a reconocer que, incluso allí, persisten signos de vida y esperanza. En ese ejercicio, también fuimos interpelados: la paz no es un discurso, es una tarea que toma forma en decisiones concretas. Nuestros jóvenes lo intuyen y lo asumen cuando se reconocen llamados a ser artesanos de paz y de reconciliación.
Agradecemos a las obras de la Región Bogotá–Soacha que hicieron posible la participación de sus jóvenes en este encuentro. Seguimos caminando, con fe y discernimiento, en el horizonte que nos convoca este Año de las Juventudes: “Cambiemos los miedos por los sueños”.



















