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400 años de la Pontificia Universidad Javeriana, una celebración con historia

El pasado 9 de octubre, con motivo de la celebración de los 400 años de la Fundación de la Pontificia Universidad Javeriana, se celebró una sesión conjunta junto a la Academia Colombiana de Historia, espacio al que asistieron directivos de la universidad, miembros de la Academia y personalidades de relevancia. En ella se confirió la Orden del Centenario a la Universidad Javeriana, representada en su rector, el padre Luis Fernando Múnera Congote, SJ. Este acto solemne fue además un espacio académico en el que el padre Fernán González, SJ, miembro numerario, presentó su investigación sobre Los Jesuitas en la Academia Colombiana de Historia. Dada la relevancia de esta celebración y de este escrito para la historia de la Comunidad, desde el Cinep/PPP ponemos en circulación en el enlace conexo, el texto de nuestro investigador, y quien es actualmente, el único miembro activo de la Compañía de Jesús en la Academia Colombiana de Historia. ¡Buena lectura! Lee la presentación hecha por el P. Fernán González, SJ, en el siguiente enlace >>

«Perdonar y pedir perdón no puede convertirse en un acto político»: Francisco de Roux, S.J.

En una entrevista para Noticias Caracol, el jesuita colombiano y presidente de la Comisión de la Verdad se refirió al proceso de reconciliación en Colombia, a la luz del reciente encuentro entre la senadora del Partido Farc Sandra Ramírez y Carmenza López, víctima del conflicto armado. _________________________________________________________________________________________________________________ Francisco de Roux, SJ, presidente de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, ofreció sus reflexiones en la emisión del 28 de agosto de Noticias Caracol, a propósito del encuentro entre Carmenza López, víctima del conflicto armado y Sandra Ramírez, senadora del Partido Farc. Lo que para muchos podría ser considerado un simple acto de «no perdón», tiene en realidad un significado más profundo en términos de las exigencias de las víctimas del conflicto en Colombia, pues es a partir de su dolor y de su grito de dignidad que se nos invita a reconciliarnos.  «El perdón no se le puede presionar a nadie. Ante una víctima, nunca podemos exigir el perdón. Porque el perdón es algo sagrado, es casi un milagro que sale del corazón, es un gesto extraordinariamente generoso y de libertad absoluta». El P. Francisco invita a entender el perdón no como un acto político, sino como un proceso en el que se juega el alma y el inmenso respeto a la vida. Consulta la entrevista completa.

Es posible construir una Colombia en paz

El pasado 21 de agosto, se llevó a cabo un encuentro virtual sobre paz, perdón y reconciliación, con nuestros compañeros apostólicos de la Curia Provincial. La reflexión estuvo encaminada a reconocer los retos de la construcción de paz en Colombia y, con ello, a fortalecer nuestras acciones de paz. _________________________________________________________________________________________________________________ En el encuentro sobre paz y reconciliación, gestionado por la Dirección de Gestión Humana de la Administración Provincial de la Compañía de Jesús, compartimos un diálogo que se encaminó a una reflexión colectiva sobre el perdón. Allí participaron tres invitados especiales que representaron distintos sectores de la población que trabajan por alcanzar la paz en el país: el líder campesino del alto Sinú Rogeles Higuita, el excombatiente de las FARC Martín Cruz y el padre jesuita Francisco de Roux. Sus reflexiones y la forma en la que se desarrolló el diálogo son una muestra de que es posible construir una Colombia en paz.   “Nosotros ya no odiamos a nadie”, Rogeres Higuita Rogeres habló desde la humildad, el recuerdo y la esperanza. Con resiliencia comentó que él acaba de superar la Covid pero que sigue adelante: “si pasamos esa guerra que se vivió es imposible que un virus nos fuera a sacar del medio”, afirmó conociendo que aún queda mucho por hacer. Él sabe que ha pasado retos difíciles como la época en la que posiblemente se cruzaba con Martín Cruz en circunstancias diferentes y que desde ese entonces buscaba el camino de la palabra y del perdón. Sostuvo que “dialogar es mejor que pelear” y que este es un principio que tienen muchas comunidades que intervienen en el proceso de paz. Para él la defensa por el territorio en Córdoba es aún su trabajo principal. Esta labor la realiza en conjunto con los líderes indígenas, los líderes afrocolombianos, los consejos comunitarios y otros representantes de las víctimas. Hablando por estas organizaciones les dijo a los victimarios y a la sociedad colombiana que: “nosotros ya no odiamos a nadie”, que algunos han perdonado desde antes y otros ya están en el proceso de perdonar. Por esto su trabajo comunitario es desde la sensibilización de la comunidad y considera que para entender mejor qué es la reconciliación debe entenderse que esta debe surgir “desde nosotros y para nosotros en cada territorio”. Así, hizo énfasis en que cada región tiene su cultura y que a través de la convivencia con los mismos victimarios se pueden superar los daños. Con la mirada siempre en el futuro afirmó que las comunidades no pueden quedarse estancadas en el sufrimiento. Reconoció que no todas las organizaciones de víctimas tienen las mismas posturas frente al perdón y que eso es normal, pero que la mayoría de comunidades tienen una visión similar: “tenemos clarísimo no olvidar lo que pasó, sino tenerlo en cuenta”. Rogeres aplica de esta manera lo que le enseñaron los padres jesuitas sobre el dolor: “se supera cuando se le ayuda a la persona que hizo el daño”. Siguiendo este argumento propuso una convivencia con los antiguos victimarios para empezar una vida nueva sin mirar el daño pasado sino lo bueno que se puede hacer en el futuro.   “Para pedir perdón debemos aceptar que hemos cometido errores”, Martín Cruz Martín Cruz se presentó feliz por el encuentro. Le gusta ser llamado a los espacios de diálogo que aportan a la construcción de un país en paz. Reconoció que el Acuerdo ha sido el mayor acontecimiento de nuestra época y que para todos es una posibilidad de reconciliación. Considera que todo el antiguo Estado Mayor de las FARC está en la línea de aceptar errores deliberados y no deliberados en la guerra. Aceptó que, con el fin de derrotar la guerra, es muy importante el papel de la Comisión por el Esclarecimiento de la Verdad para que se escuchen las múltiples voces y relatos del país. Nos dijo también que el proceso es largo y complejo, que llevamos hasta ahora 4 años, que debemos trabajar más en la sensibilización y, siguiendo lo dicho por Rogeres, afirmó que es necesario llegar a sentarse con las víctimas de frente para reconocer los errores y aportar la verdad. Coincidió también con Higuita en que deben procurarse más diálogos locales donde se acepten responsabilidades concretas y se dé la cara frente a la verdad. Con miras a cumplir el fundamento mismo del proceso, buscar la paz y la reconciliación, Martín considera que es necesario poder pedir perdón, y que, para eso, se debe aceptar el paso previo y este es aceptar que ellos han cometieron también errores deliberados. Desde la voz del partido FARC reconoció que todos sus representantes están de acuerdo con esta línea de pensamiento, que continúan haciendo ese trabajo interno de aceptar lo que se hizo en la guerra para pedir y poder aceptar el perdón de los colombianos. Para él, recibir el perdón es quizá una meta de largo aliento que se presenta necesaria para aceptar la mutua convivencia y poder poner fin a esta guerra que, considera, sigue siendo fatal.   “Pedir perdón y perdonar son un milagro”, Francisco de Roux El padre Francisco de Roux, con su gran experiencia en el tema de la búsqueda de la paz, se refirió a la importancia del papel de la Compañía de Jesús en la reconciliación nacional y al esfuerzo educativo que realiza, con la Red de Fe y Alegría, para formar a la ciudadanía en la justicia social, en la responsabilidad social y en la ética pública. Recordó que el encuentro espiritual es el trabajo de los jesuitas en el país y que este es un trabajo por la dignidad de todas las mujeres y hombres del país. El padre Francisco retomó así la invitación del Papa Francisco a perdonar, a la reconciliación, a la protección de la naturaleza y a tener la grandeza de reconocer las fallas. El padre lidera, también, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, uno de los mecanismos creados por el Acuerdo de la Habana para alcanzar la paz; allí procura dignificar a las víctimas para

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